America desde su "Cubrimiento" devio pelear contra el supremacismo blanco.



Taki ongoy - Víctor HerediaPROLOGO:Quienes suponen que la historia puede ser contada desde una sola posición, desde un solo punto de vista, se equivocan, por eso no pretendo que esta que presento aquí sea la única versión. No lo es, está es la de los vencidos, o por lo menos la de los que aparentemente han sido derrotados, el reverso de la moneda que hasta hoy nos han mostrado los supuestos vencedores; pues habría que preguntarse hasta que punto ha sido vencida una cultura que subyace en nuestra memoria colectiva y pugna tozudamente por perdurar a través de los siglos y lo consigue con la permanencia de sus ritos y creencias ancestrales, con la permanente vigilia de quienes son descendientes directos de los que alguna vez fueron dueños de estos territorios y del continente entero, con la inevitable emoción que nos embarga cuando el sonido de una quena, un erke, un sikus golpea nuestro corazón y nos remite involuntariamente a una zona que nuestra memoria reconoce, dolorida y melancólica, como si ese sonido perteneciera a un bello pasaje de nuestra vida anterior.Y así debe ser: quizá algunos de nosotros haya sido parte de ese sonido que aleteo en el aire claro de las cumbres andinas cientos de años atrás y también porque no, de aquel español taciturno, valiente y ambicioso que se aventuró hasta estos confines a pesar de sus temores, movido por su sed de riqueza y conquista.Estamos hechos, pues, de los dos barros: del indio y del español. Lo que deberíamos averiguar de una vez por todas a esta altura, es quienes somos: ¿ los conquistadores o los conquistados? Si estamos en este continente de paso o si formamos parte de él, en definitiva si esta es nuestra casa. Si así fuera, no cabe duda de que nuestra posición es la de los vencidos, ya que hechos como los que aquí narro se han sucedido a lo largo de toda nuestra historia en una interminable repetición de horrores y calamidades sociales, económicas y políticas, que nos hermana inevitablemente con los primeros pobladores de este continente, avasallados desde la conquista.No trato de ofender a nadie con esta obra: solamente respondo a interrogantes que mi conciencia plantea respecto de mi posición frente al actual estado de las comunidades indias de América.Quiero saber hasta donde mi sangre puede asumir el compromiso que tengo con mi tierra y mis hermanos frente al dolor de los que, con nuestra ignorancia , inocente en algunos casos , hemos discriminado como si fueran ellos los culpables de su propia desgracia, cuando en realidad son la llama viva de nuestra conciencia, lo poco que queda de nuestra antigua dignidad, de nuestra bella cultura.No intento hacer aquí anti-hispanismo: únicamente contribuir a conformar un todo agregando la parte que faltaba.Una abuela india y un abuelo español transitan por mi sangre. Para que naveguen felices quiero darles un curso firme, apoyado en el respeto y el amor por mi propia cultura, tratando de entender por qué festejó todavía fechas que representan la muerte y el aniquilamiento de bellísimas expresiones artísticas que son parte del patrimonio cultural universal, y de sus creadores que fueron justamente mis antepasados.América vive y yo soy parte de este cuerpo que se niega a festejar cuando en realidad quiere llorar.Deseo ese respeto. Necesito la autocrítica porque nuestro futuro se erigirá con hombres conocedores de la verdad y fieles a ella.Si no comprendemos que ya somos libres jamás alcanzaremos la verdadera independencia.  VICTOR HEREDIA

 Fuente http://members.nbci.com/_XMCM/takiongoy/letras.htm

 

Documento

"La gente de esta isla y de todas las otras que he fallado y he habido noticia andan todos desnudos, hombres y mujeres, así como sus madres los paren, aunque algunas mujeres se cobijan un solo lugar con una foja de yerba o de una cosa de algodón que para ello hacen. Ellos no tienen fierro ni acero: armas, ni son para ello, no porque no sea gente bien dispuesta y de fermosa estatura, salvo que son muy temerosos a maravilla. No tienen otras armas salvo las armas de las cañas cuando están con la simiente, a la cual ponen al cabo un palillo agudo...".

"...Y no conocían ninguna secta ni idolatría, salvo que todos creen que las fuerzas y el bien es en el cielo, y creían muy firme que yo con estos navíos y gente venía del cielo, y en tal acatamiento me reciben en todo caso después de haber perdido el miedo".

Carta de Colón al escribano Luis de Santángel. Citado en "La historia en mis documentos", Graciela Meroni, tomo 1, Editorial Troquel, 1984, página 14.

 

 

a) CHOQUE CULTURAL.

El impacto sufrido por el choque de dos formas distintas de entender el mundo, las relaciones de los hombres con la naturaleza y entre ellos.

b) USURPACIÓN DE LAS TIERRAS.

El hispano vino en busca de tierras y riqueza y no dudó en despojar de sus tierras a los ayllus.

c) PERSECUCIÓN RELIGIOSA.

La ideología intolerante y medieval de los hispanos hizo que ellos entendieran este proceso como una cruzada para "civilizar" a los "salvajes", y persiguieran toda forma de cosmovisión distinta a la suya.

d) DISMINUCIÓN DEL PODER DE LA CLASE DOMINANTE ANDINA.

Los españoles se erigen como clase dominante y desplazan a los curacas y orejones quienes ven limitadas sus atribuciones.

e) INCREMENTO DE MITAS Y TRIBUTOS.

La necesidad de sostener el naciente estado colonial hace imperiosa el incremento de los impuestos y la creación de ellos, en ese contexto, las mitas son aumentadas y el tributo indígena va a ser elevado, tributo que no sólo era a los españoles sino también a los curas en forma personal.

f) PREJUICIOS RACIALES Y SOCIALES.

El español que vino al Perú tuvo una alta carga de complejo, y admiración por otros países, lo cual genera en él el racismo como expresión de sus limitaciones, así como la división en castas de la sociedad.

g) CONTRADICCIÓN ENTRE LA PRÉDICA Y LA PRAXIS DE LOS CATÓLICOS.

Los cristianos que tanto predicaban el evangelio eran los últimos en practicarlo, pero si exigían al andino a que lo asuma, lo cual llevo a que se evidenciará su rol de instrumento de dominación.


Los españoles comienzan a explorar los territorios americanos en busca de metales preciosos. Al encontrarlos cada vez en mayor cantidad comenzaron a imponerse por la fuerza sobre los indígenas. Estos, en su gran mayoría, no eran guerreros, no sabían cómo defenderse de las armas de fuego y los caballos o "perros de guerra", nombre que les daban los indígenas. Pero hay algo que fue la principal causa de la victoria final de los europeos: Las enfermedades que traían, desconocidas en América y que contagiaron a los indígenas muy fácilmente porque no tenían defensas naturales. Enfermedades como la viruela, tuberculosis, asma, etc. ocasionaron matanzas entre los americanos.

La conquista de América fue muy cruel y despiadada. Un conquistador español, Francisco Pizarro dijo que "los españoles sufren una enfermedad del corazón, en la que el oro es el único remedio". Por él mataba, asesinaba, torturaba, violaba, robaba, esclavizaba... Esta situación fue denunciada por algunos sacerdotes como los padres Montesinos y Bartolomé de las Casas para tratar de parar las injusticias que cometían los conquistadores.

Entre tantas aberraciones hay una que nos da una idea bastante buena sobre la forma de actuar de muchos europeos que llegaron a América a buscar oro y plata: Los españoles llegaban a un pueblo y leían a sus habitantes un documento llamado "Requerimiento". En él decían que si no abrazaban la religión cristiana y no obedecían al rey de España, entonces les harían la "Guerra Justa" (según los españoles, es "justa" porque ya les habían avisado). Era una advertencia... ¡pero leída en castellano, un idioma desconocido para los indígenas!. Así, los españoles se creían con derecho a matar y robar porque ellos no obedecían. Algunos cálculos nos revelan que desde la llegada de Colón hasta la actualidad, por las matanzas llevadas a cabo por los europeos y sus descendientes, han muerto alrededor de 90.000.000 de indígenas.

Los europeos impusieron su cultura, su religión, su economía, su sociedad y su organización política por la fuerza. Destruyeron ciudades, obras de arte, libros y toda manifestación cultural que pudieron y por ello hoy no podemos saber todo lo que quisiéramos sobre la vida de los americanos antes de 1492. Se adueñaron de todo un continente que ya tenía dueño, los indígenas. 

Todos los cultos que surgieron como producto de la resistencia ideológica tuvieron como características generales las siguientes:

a) MALESTAR DE LAS HUACAS HACIA LOS ANDINOS.

El surgimiento de epidemias que asolaban la región andina, así como la política de reducciones llevaron a condiciones de insalubridad en que los andinos fueron presa fácil de las enfermedades traídas por los europeos, así:

"Guamán insiste repetidamente en la despoblación que estaba ocurriendo: Ìadonde había mil almas ya no hay ciento ì (ff. 975-977) ì ,     adonde había diez mil personas, soldados sin las mujeres y viejos y niños  ahora no hay diez indios de tributo(aucamayoc) lo cual causa que los sitios en las partes de tierra húmeda existan enfermedades y pestes ì. Guamán Poma nos proporciona el dato de que las pestes favorecieron la despoblación, porque la política de Felipe II - encerrar a los indios en reducciones, imponiendo nuevas distribuciones demográficas para favorecer la producción minera - creo condiciones de insalubridad que permitieron la difusión de enfermedades (f.961)" .

Esto fue interpretado por los hombres andinos como un castigo de las huacas quienes se habrían enojado al ver que su pueblo rendía culto a otros dioses que no eran los andinos.

b) RECHAZO A LO EUROPEO.

Todos estos movimientos rechazan lo europeo, por ser, según ellos, l origen de todos sus males, exigiendo a los andinos abandonar todo lo europeo, desde su culto hasta las ropas y demás cosas que tuvieran origen europeo. Pues el haber dejado de lado las concepciones ancestrales habían enojado a las Huacas y estas por ello habían enviado las enfermedades y demás desgracias y, como diría Guamán Poma, no hay mas remedio.

c) RETORNO AL CULTO ANDINO.

Por tofo lo anterior era imperioso, para calmar la ira de las Huacas, dejar de lado los cultos europeos y retornar al culto ancestral, rendir homenaje a las Huacas, darle tributos y sacrificios.



EL TAKI ONKOY.

Se dice que este movimiento es pues de unificación y de amistad básicamente entre las huacas principales: Huaca De Titicaca (PUNO) y la de Pachacamac (LIMA), de esta forma unir los dos más grandes santuarios, como una alianza Panandina entre la Costa y la Sierra. Asimismo, los seguidores del Taqui Ongoy tenían que rechazar todas las formas de cooperación con los europeos por ser estos los causantes del cambio radical que sufrió el TAHUANTINSUYO con su llegada. Los Taquionqos  según las inspecciones realizadas por Cristóbal de Albornoz habían conseguido expandirse en las regiones de Lucanas, Soras, Chocervos y Río Pampas de Huamanga, parecía también haberse difundido rápidamente por el Norte hacia Jauja y Lima, y por el este hacia el Cuzco y Charcas, pero no solo creció en territorio sino también en seguidores.

"Este movimiento mesiánico no perdió su vigor hasta después de la campaña contra la idolatría realizada a fondo por Albornoz, que llevó de dos a tres años y en la que se condenó a más de 8000 indios" (Un Movimiento Nativista del Siglo XVI, el Taki Onqoy: Luis Millones).

 Cronológicamente se manifiesta que el Taki Ongoy estalló  a inicios de 1560 y expresó la sensación de recelo y desilusión que afectada aquel decenio crisis, por esta causa los indígenas creían que si seguían cooperando con los españoles los llevaría al desastre. De pronto, sin ninguna advertencia aparente surgió una emoción que sacó a los indios de su malestar o de su resignación ante unas tendencias inevitables. Las huacas andinas dejando su posición habitual (en las piedras, aguas, colinas) descendieron sobre los indígenas e ingresaron a sus cuerpos originando en estos movimientos extraños, no comunes como el de temblar, caerse y bailar de una manera exagerada., Esto originó que se traduciera el Taky Ongoy como enfermedad del baile.  Estos movimientos, mejor llamados Ataques purificaban espiritualmente a los indígenas pues estos renunciaban al cristianismo y hablaban de los dioses autóctonas resurgidos.

Los Taquiongos prometían a sus seguidores.

- Una convulsión milenarista que eliminaría las tendencias inquietantes del pasado.
- Una alianza panandina de dioses autóctonos, organizada en dos ejércitos, que se enfrentaría al dios de los cristianos.
- Las huacas resurgidas destruirían también a los colonizadores españoles.
- Las huacas reivindicadas crearían un mundo nuevo y nuevas gentes. "El mundo renacido seria un paraíso andino sin colonizadores con abundancia y sin enfermedades".
- Las huacas causarían una cruel venganza a los traidores junto con los españoles.

Al referirse a traidores se trata de los indios que no se sacrificaban, es decir, no realizaban ritos a las huacas como el de echarles chicha por ejemplo.

"Lo que horrorizó a los observadores  españoles era precisamente la capacidad de los Taquiongos para obtener el respeto o la participación de todo el mundo: Mujeres y hombres, viejos y jóvenes, curacas y campesinos, indios del ayllu y yanaconas hispanizados parecían vulnerables al mensaje de aquellos o sucumbían a la posesión directa. Más de la mitad de los Taquiongos eran mujeres. La participación o el consentimiento de los curacas hacía que el resurgimiento del Taqui Ongoy fue una herejía peligrosísima".

Para la sociedad colonial como un todo, el crecimiento de un sector de indios y yanaconas orientados hacia lo español desempeñaba en papel clave en el mantenimiento de la dominación europea. La lealtad de los yanaconas a los patrones y  a la sociedad europea ingresaban las filas efectivas de los colonizadores. Pero ahora incluso los indios de la ciudad y los yanaconas volvían a sus lealtades andinas, y algunos se destacaron como dirigentes del movimiento. Albornoz se quejaba enormemente de que los indios aculturados viajaban por distintos lugares de la sierra.

Los Taquiongos decían cosas coherentes con la lógica y la misión del mundo populares. La idea de que una próxima convulsión crearía o establecería un "nuevo" mundo exento de los desequilibrios, los desordenes y los males del pasado correspondía a una visión cíclica de la historia que compartían todos los pueblos  andinos. La opinión de que las enfermedades reflejaban la ira de las huacas o la calidad equivocada del intercambio social pertenecía a una antigua visión de las causas de las desgracias. También la adivinación era la práctica andina aceptada y los pueblos Lucanas y Soras que tanta importancia tuvieron en la agitación del Taki Omgoy gozaban de la reputación de ser grandes adivinos. Incluso la posesión por los espíritus era accesible a la experiencia de la lógica andina.

La impresionante capacidad de convocatoria de los Taquiongos se debía a que podían ordenar y expresar unas percepciones y unos impulsos que estaban empezando a cristalizar en la conciencia de sus parientes. Los acontecimientos del decenio de 1560 crearon una conjetura crítica de desilusión, resistencia y reevaluación en unas sociedades autóctonas que hasta entonces eran cooperantes. Las sociedades se habían sumado a las alianzas post-incaicas para alcanzar objetivos y normas andinas tradicionales.

- Autonomía étnica. O comunitaria.
- Autonomía económica y riqueza.

De una vez para siempre, en el decenio de 1560, y pese a su adaptación bastante lograda a las condiciones posteriores a la Conquista, los pueblos de Huamanga advirtieron que esas alianzas  no podrían resistir mucho al paso del tiempo. Los europeos encabezados por los encomenderos tratarían inexorablemente al transformar a los diversos aliados y clientes étnicas en una casta de  meios (indio) organizada para la extracción colonial.

El Taki Ongoy expresaba la dolorosa verdad que iban advirtiendo las sociedades indígenas: que el conflicto entre los elementos andinos y los europeos de la sociedad colonial era al mismo tiempo ineludible, irreconocible y decisivo.
La gran verdad del Taki Ongoy, el conflicto entre indígenas y blancos, quedaba consagrada en dos principios morales:

- El primer principio, el de la resistencia, significaba que la sociedad andina tendría que desaprender adaptaciones anteriores. Las estrategias "abiertas" de los indígenas hacia la gente y las mercancías hispánicas habían facilitado el colonialismo. Ahora tendría que resistir al contacto, al intercambio y al servicio a sus entidades coloniales la única forma en que los indígenas evitasen participar en su propia destrucción y gozar del cataclismo que se avecinaba era reformarse de esas costumbres.

El Taky Ongoy condenaba aquella adaptación a la presencia de los europeos, y definía las opiniones de los pueblos andinos en términos tajantes.

Debido al fracaso del Taki Onkoy, movimiento que proponía el retorno al culto de las Huacas esdecir al culto andino tradicional, se pasó a la figura del Inkarri que era una divinidad que no poseía seguidores, su poder futuro era inverso a su fuerza presente el cual refleja la situación de la sociedad india que se encuentra amenazada y que no acepta la evangelización colonial. Inkarri se presenta como un dios que habita en los recintos de la convivencia colectiva.

b) EL MOROY ONKOY.

 El Muro Onqoy, "la enfermedad de las manchas" se desarrolló alrededor de 1590 concomitantemente con la difusión de otra violenta epidemia que golpeaba casi exclusivamente a la población autóctona. Los indios interpretaron la enfermedad como la venganza de las huakas cuyo culto había sido descuidado a favor del Dios de los blancos. En la provincia de Aymaraes (Apurímac) algunos profetas anunciaban haber visto la "peste" en persona y otros aún que se les había aparecido el Inca y todos amonestaban a los indios para que regresen a la religión de los antepasados.  Los predicadores inducían a la población aborigen a dejar todo ritual y ceremonia católica y a deshacerse de cualquier objeto que fuese de origen español. Cruces, rosarios, imágenes sagradas, zapatos y en general todo hábito europeo fueron botados por los nativos porque creían que tales objetos eran la causa de la maldición que se abatía sobre ellos. En 1591 un indio "ladino" comenzó su predicación  en el poblado de Huaquirca (provincia de Antabamba, distrito de Sabaino) diciendo que la huaka Picti destruiría con el terrible Muro Onkoy toda la provincia, si los indios no regresaban inmediatamente a sus antiguas prácticas religiosas. En primer lugar convenció a los kurakas locales y logró así movilizar a los habitantes de varias aldeas, quienes fueron en peregrinación a una montaña donde celebraron sus rituales tradicionales con ofrendas y sacrificios a las huakas. En tal ocasión se tuvo un sacrificio humano cuya víctima fue una india convertida al cristianismo. No obstante, la inmediata campaña de extirpación llevada a cabo por los misioneros, los indios, guiados por sus kurakas, continuaron sus prácticas purificatorias aunque en formas menos evidentes.

Hechos análogos se desarrollaron en el mismo periodo en la provincia de Vilcas (departamento de Ayacucho, provincia de Cangallo, distrito de Huambalpa) donde algunos "chamanes", uno de los cuales afirmaba ser enviado por el Inka a liberar a los indios de la muerte (Egaña, 1970: 353); inducían a los nativos a hacer baños purificatorios y a rendir homenaje a las huakas. Los profetas aseguraban que los convertidos al cristianismo y los que habían adoptado usos y costumbres de los extranjeros perecerían por la enfermedad desencadenada por la divinidad para castigarlos de su traición. Los indígenas, aterrados, botaban a la calle todos los objetos del culto católico, las indumentarias y toda cosa de origen europeo. Tanto era el miedo que se negaban hasta a entrar en las iglesias y cuando pasaban delante de una cruz se volteaban para no ver este símbolo tenido como fuente de todos sus males. Tal actitud xenófoba fue descubierta por los españoles cuando de la puna llegaron algunos "fiscales" cargados de cruces, imágenes sagradas, sombreros, etc. de los  cuales los indios se habían deshecho. Cuatro años más tarde tenemos testimonio que en la provincia de Yanahuaras (Apurímac), vecinos de Aymaraes, tuvo lugar un recrudecer del culto. Un profeta nativo que hacía actos milagrosos convenció a los indios del poblado de Mara, Piti y Aquira de que la epidemia que había desvastado al Perú era el castigo por su conversión al cristianismo. Episodio culminante de la predicación del "mesías" fue cuando, una noche de luna llena, condujo a más de dos mil indios sobre la cima de una montaña sagrada y allí para demostrar los inmensos poderes de los cuales se hallaba investido, hizo llover, nevar y temblar la tierra según su mandato. Ordenó además a sus secuaces destruir una gran cruz puesta ahí por los misioneros y en su lugar hizo erigir un ídolo del culto tradicional. El profeta, por delación de un indio, fue capturado por las autoridades eclesiásticas las cuales le abrieron un proceso. Pero el día anterior a la sentencia el "mesías" logró huir mientras algunos de sus colaboradores tuvieron que afrontar la cárcel y la tortura.

c) YANAHUARA 1596.

Muchos concentran su atención sobre los cambios estructurales que se manifestaron en la sociedad andina consecuencia de la conquista española, debido a los cambios, el trabajo de los indios en las minas, las reducciones  y otros hechos más nace este movimiento con el objetivo de salvar y libertar al pueblo indígena. A fines del siglo XVII, en 1596 brotó en Mara, Piti y Aquina, pueblos de la desaparecida provincia Yanahuara, la cual en la actualidad es provincia de Cotabambas en Apurimac.

A pesar que no tuvo una propagación como el Taqui Onkoy tuvo como fin volver a los antiguos valores materiales y espirituales de la cultura andina, como líder o caudillo de este movimiento tenemos a Yanahuara quien se irrogará ser el lugarteniente de Dios, por supuesto del Dios Andino porque quiso restaurar el culto a las Huacas . El principal argumento de Yanahuara fue que la epidemia de la viruela y sarampión que diezmó la colonia  en 1539 -1541, otro de los motivos del líder Yanahuara que convenció a sus oyentes fue el hecho de haber producido una lluvia con solo levantar la mano en dirección al cielo, en un día que el cielo estaba despejado. Se le adjudicó también el hecho de haber cesado esa lluvia con la misma facilidad con que la había provocado. Una de las estrategias del líder Yanahuara fue realizar los cultos en la noche, para no ser vistos por los españoles, y el lugar de estos se realizaban en sitios apartados, uno de ellos fue en la cima del cerro que se ubicaba entre los cerros  Mara y Piti.

En los cultos alababan lo arcaico y la época de los incas mientras rechazaban todo lo traído por los españoles, era pues necesario terminar con los elementos culturales extranjeros y restaurar lo nativo.

En cierta ocasión cuando había aproximadamente 2000 adeptos indígenas en el cerro prendieron una hoguera y después derribaron y despedazaron una cruz que estaba allí clavada para luego quemarla. En lugar de la cruz luego erigieron un ídolo de piedra que representaba para ellos un Dios nativo de los Andes, el cual habían salvado de los extirpadores de idolatrías. Este hecho patentizó y puso en claro el carácter mesiánico de este movimiento.

Como mencionáramos en párrafos anteriores este movimiento no tuvo un área de propagación tan extenso como el Taqui Onkoy de 1565 debido a que fue combatido por los españoles casi en sus inicios a causa de una traición por un seguidor del Yanahuara; éste lo denunció a un visitador de idolatrías, quien acudió al mencionado cerro, con otros españoles e indígenas evangelizados para derribar y romper al ídolo nativo. Yanahuara fue capturado y a la víspera de su sentencia, escapó sin poder ser capturado de nuevo.

Muchos de los seguidores de este movimiento fueron objeto de maltratos verdaderamente crueles por el corregidor Don Luis de Cárdenas quien hizo gala de sadismo y barbarie. Dicen que una pobre vieja ciega seguidora del caudillo, la dejaron muerta cuando le aplicaron la pena del tormento para que revele los pormenores de este movimiento.

Ramos Gavilan, cronista que dio a conocer este movimiento, criticó el líder Yanahuara de 1596, a quien lo llamó embaucador y demente, esta postura es típica de todo dominador y colonialista.

Este movimiento nativista es, pues, el fruto espontáneo y obligado del choque de dos culturas diferentes, que nace para el uso de propaganda y ambición política,
Este movimiento es una reacción contra la opresión, la miseria y la frustración. El indígena hace uso de la religión para recobrar esas usurpadas o elementos económicos, sociales, espirituales, políticos, etc. y sirve para demostrar que la cultura andina no fue totalmente erradicada por los españoles, si no que aún pensaban y querían resolver la crisis cultural creada por los invasores, mediante una redención mítica y ritual.

TEXTO Nº 1
 
    Hubo un tiempo en el que todo era bueno. Un tiempo feliz en el que nuestros dioses velaban por nosotros. No había enfermedad entonces, no había pecado entonces, no había dolores de huesos, no había fiebres, no había viruela, no había ardor de pecho, no había enflaquecimiento. Sanos vivíamos. Nuestros cuerpos estaban entonces rectamente erguidos. Pero ese tiempo acabó, desde que ellos llegaron con su odio pestilente y su nuevo dios y sus horrorosos perros cazadores, sus sanguinarios perros de guerra de ojos extrañamente amarillos, sus perros asesinos.
    Bajaron de sus barcos de hierro: sus cuerpos envueltos por todas partes y sus caras blancas y el cabello amarillo y la ambición y el engaño y la traición y nuestro dolor de siglos reflejado en sus ojos inquietos nada quedó en pie, todo lo arrasaron, lo quemaron, lo aplastaron, lo torturaron, lo mataron. Cincuenta y seis millones de hermanos indios esperan desde su oscura muerte, desde su espantoso genocidio, que la pequeña luz que aún arde como ejemplo de lo que fueron algunas de las grandes culturas del mundo, se propague y arda en una llama enorme y alumbre por fin nuestra verdadera identidad, y de ser así que se sepa la verdad, la terrible verdad de cómo mataron y esclavizaron a un continente entero para saquear la plata y el oro y la tierra. De cómo nos quitaron hasta las lenguas, el idioma y cambiaron nuestros dioses atemorizándonos con horribles castigos, como si pudiera haber castigo mayor que el de haberlos confundido con nuestros propios dioses y dejado que entraran en nuestra casa y templos y valles y montañas.
    Pero no nos han vencido, hoy, al igual que ayer todavía peleamos por nuestra libertad.
 
 
PLATICAS DE LOS SABIOS Y ANCIANOS (NAHUAXL-HUAHATLACOLLI)
 
TEN CUIDADO DE LAS COSAS DE LA TIERRA.
HAZ ALGO. CORTA LEÑA. LABRA LA TIERRA.
PLANTA NOPALES. PLANTA MAGUEYES.
TENDRÁS QUE COMER. QUE BEBER, QUE VESTIR.
CON ESO ESTARÁS EN PIE. SERÁS VERDADERO.
CON ESO ANDARÁS, CON ESO SE HABLARÁ DE TI.
SE TE ALABARÁ, CON ESO TE DARÁS A CONOCER...
SERÁS VERDADERO...
SERÁS VERDADERO...
SERÁS VERDADERO...
 
 
VEINTE MIL AÑOS PATRIA
 
PATRIA, VEINTE MIL AÑOS PATRIA.
MADRE, POR LA VIDA Y LA MUERTE
SANGRAS POR LA CARNE Y EL ALMA.
POR EL CIELO Y EL MAR
EL AZÚCAR, LA SAL.
POR EL INDIO QUE ESPERA CON LA PIEL RESECA
LA RESURRECCIÓN.
 
POR EL AVE QUE VA
DESDE EL NORTE HACIA EL SUR
DESAFIANDO LOS VIENTOS
LOS HELADOS ALIENTOS DE LA TEMPESTAD
CON EL PICO APUNTANDO
CON LAS ALAS VOLANDO
CON LOS SUEÑOS PUJANDO HACIA LA LIBERTAD
 
AQUÍ LOS INOCENTES FUERON DESTERRADOS
A LA NEGRA FOSA DE LA ETERNIDAD.
AQUÍ LOS TORTURADOS, LOS DESARRAIGADOS
CLAMAN TODAVÍA POR SU ANSIADA PAZ.
Y CADA AÑO QUE PASA EL 12 DE OCTUBRE
CON LA VOZ DOLIDA VUELVEN A CANTAR
VUELVEN A CANTAR
HACIA LA LIBERTAD.
 
 
TAKI ONGOY
 
¿DÓNDE ESTÁN NUESTROS HIJOS AHORA
QUE VIENTO LOS BARRIO?
¿DÓNDE NUESTROS MAIZALES DE ORO
MECIÉNDOSE EN EL SOL?
¿QUE FUE DE NUESTRAS HUACAS SAGRADAS
QUE FUE DE NUESTRA PAZ?
LLORO POR TITICACA Y LA LUZ AMADA
DE PACHACAMAC.
DIGO TAKI ONGOY,
SUEÑO UN CAMINO
VIRACOCHA ENTENDERÁ
CUANTO DOLOR ENCIERRA MI CORAZÓN.
GRITO TAKI ONGOY
PREPARO MIS ARMAS
MANCO INCA SONREIRÁ
LAS FLORES EN LOS VALLES REVIVIRÁN
 
HABRÁ EN SUS OJOS TAL REGOCIJO TANTA FELICIDAD
QUE NUESTRAS ALMAS DE LAS ESTRELLAS AL MUNDO BAJARAN.
Y EN MACHU-PICCHU, CIUDAD SAGRADA SE CORPORIZARÁN:
AZTECAS, MAYAS, INCAS, CHIMÚES, CONVOCARÁN AL SOL.
ESTE ES EL DIA DEL AÑO JUSTO. YA TERMINO EL DOLOR.
VENGO A CANTARLES LA PROFECÍA. EL INDIO NO MURIÓ.
 
 
LA PUERTA DEL COSMOS
 
LA PUERTA DEL COSMOS SE ABRIÓ LENTAMENTE
Y ALLÍ VIRACOCHA FUNDO EL MUNDO QUE VEMOS
LAS COSAS Y FIERAS Y EL CULTO CIVILIZADOR.
LOS VALLES Y FRUTOS. LAS BELLAS PRADERAS
Y EL AGUA EN UN GESTO DE AMOR.
REINÓ ENTRE NOSOTROS. AMÓ ENTRE NOSOTROS
Y UN DIA DE PRONTO PARTIÓ.
EL DIOS DE LA VIDA, EL DIOS DE LA TIERRA,
CRUZANDO LAS AGUAS DEL MAR.
IGUAL QUETZACOATL EN MÉXICO UN DÍA
LOS DOS PROMETIERON VOLVER
MI CORAZÓN CON SU TAMBOR
GOLPEA LAS PUERTAS DE TIHAUANACO
MI CORAZÓN EN SU DOLOR LLAMA A LAS
HUESTES DE TIHAUANAKU
NO SON VIRACOCHA LOS HOMBRES QUE LLEGAN
NO EXISTE EN SUS ACTOS BONDAD.
SU MAGIA ES LA MUERTE, SU AMOR LA RIQUEZA
DEL PUEBLO DEL HIJO DEL SOL.
 
 
TEXTO Nº 2
 
    No ciertamente no eran dioses. No eran viracocha; cuando Pizarro entró al Cuzco y junto con el padre Valverde decidieron la muerte de nuestro amado señor Atahualpa. A pesar del rescate que pagamos equivalente a tres habitaciones repletas de oro, nos dimos cuenta entonces de las verdaderas intenciones de esos hombres. Pero ya era tarde, la sangre había comenzado a derramarse y esas primeras y queridas gotas se iban a construir en un río inmenso que recorrería todo el continente y ya no habría salvación.
 
 
ENCUENTRO EN CAJAMARCA
 
CREO EN MIS DIOSES. CREO EN MIS HUACAS
CREO EN LA VIDA Y EN LA BONDAD DE VIRACOCHA
CREO EN INTI Y PACHACAMAC
COMO MI CHARQUI, TOMO MI CHICHA
TENGO MI COYA, MI CUMBI,
LLORO MIS MALLQUIS, HAGO MI CHUÑO
Y EN ESTA PACHA QUIERO VIVIR.
TU ME PRESENTAS RUNA VALVERDE
JUNTO A PIZARRO UN NUEVO DIOS
ME DAS UN LIBRO QUE LLAMAS BIBLIA
CON EL QUE DICES HABLA TU DIOS:
NADA SE ESCUCHA POR MÁS QUE INTENTO
TU DIOS NO ME HABLA, QUIERE CALLAR
POR QUE ME MATAS SI NO COMPRENDO
TU LIBRO NO HABLA, NO QUIERE HABLAR.
 
 
MUERTE DE ATAHUALPA
 
PIZARRO MATÓ A ATAHUALPA
SIN VER QUE MATABA EL SOL
MI MUNDO SE HA DERRUMBADO
IGUAL QUE MI CORAZÓN
LA SANGRE QUE SE DERRAMA
ES SANGRE DE MI SEÑOR.
EL COSMOS SE VA CON ELLA
HA MUERTO UN HIJO DEL SOL
 
QUE ABISMO ABRIRÁ SUS FAUCES
PARA TRAGAR MI DOLOR
PIZARRO MATO A ATAHUALPA
Y EL CUZCO ENTERO MURIÓ
 
 
TEXTO Nº 3
 
    No había descanso para nuestro dolor: no solo moríamos a manos de los conquistadores sino que a nuestras angustias vinieron a sumarse las enfermedades. Las pestes como la gripe y la viruela, desconocidas hasta entonces en nuestra tierra, cayeron sobre nosotros y la muerte no tuvo piedad.
 
 
AÑO 1530 - PESTE
 
ÉRAMOS DIEZ MILLONES DE INDIOS
ENTRE LOS VALLES Y MONTAÑAS
HOMBRES, MUJERES, VIEJOS, NIÑOS
EN NUESTRO REINO DEL PERÚ.
 
NUNCA SUPIMOS DE LA PESTE
HASTA QUE EL ESPAÑOL LLEGO.
FUIMOS MURIENDO LENTAMENTE
BAJO LA FIEBRE Y EL DOLOR.
 
LA MARAVILLA DE NUESTRO REINO SUCUMBIÓ
A LA TORTURA, LA ESCLAVITUD Y LA ENFERMEDAD
NUNCA SUPIMOS COMO VIVIR SIN LA TRADICIÓN
HEMOS PERDIDO JUNTO A LOS NUESTROS
LA LIBERTAD
 
 
AYA MARCAY QUILLA
 
NUNCA PIERDAS A TU NIÑO EN TUS BRAZOS.
NUNCA SUFRAS TAL DOLOR.
TE PARECERÁ QUE EL MUNDO SE ACABA
QUE ALGO DENTRO SE ROMPIÓ.
 
YA NO HABRÁ DOLOR QUE PUEDA CONMIGO
INDIECITO SE DURMIÓ
LA PESTE NEGRA DEL EXTRANJERO
SU RISA SE LLEVO.
 
AYA MARCAY QUILLA LO TRAERÁ DE NUEVO
PERO NO ME SONREIRÁ
EL BRILLO DE SUS OJOS YA SE APAGO
 
 
TAKI ONGOY Nº 2
 
CAERÁ EN LA TIERRA UNA LLUVIA SIN FIN
UN GRAN DILUVIO QUE APAGUE EL DOLOR
DE TANTA MUERTE Y DESOLACIÓN
Y FERTILICE NUESTRA REBELIÓN.
YA NOS QUITARON LA TIERRA Y EL SOL
NUESTRA RIQUEZA Y LA IDENTIDAD.
SOLO LES FALTA PROHIBIRNOS LLORAR
PARA ARRANCARNOS HASTA EL CORAZÓN.
 
GRITA CONMIGO, GRITA TAKI ONGOY.
QUE NUESTRA RAZA REVIVA EN TU VOZ.
GRITA CONMIGO GRITA TAKI ONGOY
QUE NUESTRA AMÉRICA ES INDIA Y DEL SOL.
 
 
MUERTE DE TUPAC-AMARU
 
PELEAMOS EN VILCABAMBA
EN CONTRA DEL EXTRANJERO.
YA HABÍA PERDIDO MI HERMANO
SU FE EN CONSEGUIR VENCERLOS.
TITU-CUSI ERA SU NOMBRE
Y COMANDO LA REBELIÓN
PERO PRESA DE LA FIEBRE
ENTREGO SU CORAZÓN.
 
TUPAC-AMARUC ES MI NOMBRE
Y ASUMO ENTONCES EL MANDO
MANCO-INCA FUE MI PADRE
SU SANGRE GUÍA MIS MANOS.
POR AMÉRICA RESISTO
POR AMÉRICA ME MUERO
POR AMÉRICA MI VIDA
ME ARRANCARÁ EL EXTRANJERO.
 
EL ESPAÑOL QUE ME MATA
NO SABE QUE ESTA CORTANDO
LA CABEZA QUE MAÑANA
CANTARA EN UN CANTO ETERNO.
SE MUERE EL ULTIMO INCA
TUPAC-AMARUC SE MUERE
TODO EL CUZCO SE DESANGRA
POR MI CABEZA EN LA PICA.
PACHACAMAC ME RECIBE
PARA PREPARAR MI TRAJE.
YO VOLVERÉ CON LOS MÍOS
A REPARAR EL ULTRAJE.
 
POR AMÉRICA RESISTO
POR AMÉRICA ME MUERO
POR AMÉRICA LO JURO
NUNCA DETENDRÉ MI VUELO
TUPAC-AMARUC ES MI NOMBRE
MI SANGRE Y MI CANTO ETERNO
TUPAC-AMARUC NO HA MUERTO
¿QUIEN PUEDE MATAR UN SUEÑO?
 
 
TEXTO Nº 4
EL GRAN ALZAMIENTO DIAGUITA (1630-1643)
 
    No fue la nuestra una lucha de bárbaros contra seres civilizados, no lo fue, sencillamente peleábamos por nuestros derechos. Todos los indios diaguitas: abaucanes, malfines, andalga, yocavil, calchaquíes, luchábamos por la dignidad de nuestra comunidad, y contra la crueldad con la que nos trataba el invasor. En definitiva, luchábamos por la libertad.
    Don Juan Chalimín, el bravo cacique, fue nuestro líder y guía, su sangre es un símbolo para América y la indianidad.
 
 
DON JUAN CHALIMÍN
 
EN EL VALLE CALCHAQUÍ
COMO UN ALGARROBO MÁS.
HAY UN HOMBRE QUE SE AFERRA
A SUS MONTES Y A SU TIERRA
UNA FLOR EN EL DESIERTO
QUE VA EN NOMBRE DE SUS MUERTOS A LUCHAR
PARA MI NO ES SOLO UN HOMBRE
ES UN GRITO DE MILLONES
QUE RESUENA POR LOS ANDES.
DE CORAJE, DE BRAVURA Y LIBERTAD.
JUAN CHALIMIN, JUAN CHALIMIN.
 
SON MALFINES, ANDALGA, ABAUCANES, CALCHAQUIES.
VAN UNIDOS A LA GLORIA
DE MORIR SI ES NECESARIO.
DIGNIFICO AQUÍ SU SANGRE
DIGNIFICO AQUÍ SU NOMBRE POR AMOR.
HAN ESCRITO EN NUESTROS VALLES
LO MEJOR DE NUESTRA HISTORIA
Y RESCATO EN SU MEMORIA
NUESTRA RAZA LIBERTARIA CALCHAQUÍ
JUAN CHALIMÍN, JUAN CHALIMÍN.
 
 
MUTILACIONES
 
NOS CORTABAN LAS OREJAS
Y NOS AMPUTABAN UN BRAZO 0 UN PIE
LES ARRANCABAN LOS PECHOS
A NUESTRAS MUJERES. CUANTO PADECER
QUIEN PUEDE ENTENDER?
QUIEN PUEDE ENTENDER?
AL DIOS DE ESTOS HOMBRES DIME QUIEN PUEDE ENTENDER
 
YA NO HABRÁ EMPALADOS. NUNCA, TORTURADOS
NO NOS VAN A MUTILAR
TODA LA RAZA DIAGUITA
SE LEVANTA EN PLENO POR LA LIBERTAD
 
 
UN PEDAZO DE MI SANGRE
 
UN PEDAZO DE MI SANGRE
CAE RODANDO HACIA EL HUALFIN.
SUSURRAN LOS ALGARROBOS
LA PEPITA TIERNA LLORA SU FIN.
 
CUANTA SOLEDAD DESIERTA
PUGNA POR METERSE EN MI.
Y EN LOS OJOS DE LAS ANTAS
CANTA UN RÍO DE SANGRE CALCHAQUI.
 
SUEÑO CON CANTAR EN PAZ
PERO YA NO PUEDO MAS
SOLO PIENSO EN LIBERAR ANDALGALA.
 
ESTAS PIEDRAS SON DEL VIENTO,
ESTOS MUERTOS SON DEL SOL.
FAMATINA Y NONOGASTA
GALOPAN TORMENTOS EN MI CORAZÓN.
 
 
LA CABEZA DE PEDRO CHUMAY
 
PARA DESTERRAR DEL VALLE
AL CONQUISTADOR
Y EVITAR QUE LLEVE EL ORO
DE NUESTRO SUDOR
DEBEMOS ESTAR UNIDOS
EN EL VALLE CALCHAQUÍ.
UN CACIQUE NOS AMPARA
DON JUAN CHALIMÍN.
 
YA CORTARON LA CABEZA
DE PEDRO CHUMAY.
PERO PRENDEREMOS FUEGO,
A TODO LO QUE HAY
VENGAREMOS ESA MUERTE
Y TODAS LAS DEMÁS.
UN CACIQUE NOS AMPARA
DON JUAN CHALIMÍN
A CONTRERAS LO PONDREMOS
A SECAR AL SOL:
CAPAYANES Y DIAGUITAS
BASTA DE DOLOR.
 
 
TEXTO Nº 5
 
    Fueron 140 años de luchas desde que supimos de la muerte de Atahualpa y sufrimos así mismo las torturas y mutilaciones con que nos castigaban los españoles.
    Nos habían prometido la protección nada menos que de dios y nos daban en realidad la tragedia y la persecusi6n más atroz.
    La guerra más cruenta tuvo lugar entre los años 1630 y 1643. Finalmente nuestro bravo Juan Chalimín fue apresado y posteriormente asesinado y descuartizado. Sus miembros fueron enviados para ser expuestos públicamente a distintas ciudades de nuestro territorio para escarmiento y temor de nuestros hermanos, pero, la cabeza en lo alto de una pica sonreía, los ojos fieros todavía soñaban con un futuro hermoso de libertad.
 
 
CANCIÓN POR LA MUERTE DE JUAN CHALIMÍN
 
DESPLIEGA TUS ALAS AHORA
LEVANTA TU CABEZA Y MIRA:
APENAS UNOS POCOS LLORAN
TU ROSTRO SECO AL SOL
TU MUTILADO AMOR
TU DULCE CORAZÓN
 
ALGUIEN HA CORTADO TU CABEZA CHALIMÍN
TUS BRAZOS Y PIERNAS Y TU LENGUA CHALIMÍN
PERO NO PODRÁN DESCUARTIZAR TU MAGIA
VIVES EN EL CENTRO MISMO DE LAS ALMAS
JUSTO EN EL ESPACIO DE NUESTRA ESPERANZA
SOMOS HOY TU SOMBRA NADA MÁS
TU ALIENTO QUE SE VA
TU ROSTRO SECO AL SOL.
TU MUTILADO AMOR
TU DULCE CORAZÓN
 
 
TEXTO Nº 6
 
    Así íbamos desapareciendo de la faz del continente, lentamente nuestros líderes fueron asesinados y la indianidad esclavizada en las minas de oro y plata que eran descubiertas y vaciadas impunemente, con el esfuerzo y el dolor de nuestros hermanos.
    Solamente en Potosí murieron ocho millones de indios por la ambición europea, ocho millones de muertes es demasiado dolor como para olvidar que fueron causadas solamente por una insaciable sed de poder y riqueza.
 
 
POTO
 
LLORAS, PENAS,
SANGRAS POR MÍ.
ALTO CIELO DE POTO,
FAUCES ABIERTAS
COMO UNA PUERTA
DE LOS INFIERNOS.
DE LOS INFIERNOS
Y LA OSCURIDAD
 
CIEGOS, MANCOS
MUERTOS DE SED.
ROTOS, INFECTOS
LEJOS DE DIOS
ES LA TRAGEDIA
UNA MISERIA
UN EVANGELIO
DE PROMISCUIDAD.
 
A LA MUERTE A LA MUERTE BESAREMOS
EN LA BOCA CERRADA DE LOS MUERTOS
Y UNA TUMBA DE PLATA FORJAREMOS
PARA MORIR UNA VEZ MAS
SOMOS OCHO MILLONES LOS PERDIDOS,
NUESTROS HUESOS SE PUDREN EN LA MINA
ES TAN NEGRA LA NOCHE COMO EL DIA
TORTURA Y SED. PLATA Y DOLOR
 
A LA MUERTE. A LA MUERTE BESAREMOS
 
 
TEXTO N'7
 
    Casi cinco siglos de destrucción sistemática y de obliteración cultural han contribuido a la desaparición de tumbas, centros religiosos, poblados y también a la extinción de las artes. No hay excusa para quienes pudieron desde sus lugares tratar de frenar ese proceso de involución cultural, no hay excusa porque vastas generaciones hemos crecido en la equivocada creencia que nuestros indios eran seres bárbaros y sin inteligencia alguna.
    Pero la verdad aflora siempre y allí está para reafirmar su alto valor estético algunas muestras del arte cerámico, de la escultura en piedra y los tejidos precolombinos que desde el silencio nos golpean con su callada y misteriosa belleza.
    ¿Qué hubiéramos sido, si hubiéramos podido ser en toda nuestra plenitud? Podemos todavía, sin embargo, tratar de reconstruir desde las tinieblas la historia de los pueblos de los que ni siquiera sus huesos han sido respetados.
 
 
UN DULCE ALFARERO
 
ANIMOSAMENTE PREPARABA EL BARRO,
AMOROSAMENTE TODOS LOS COLORES...
BUSCABA LA FORMA CON SUS SABIAS MANOS.
AMOROSAMENTE MODELABA EL BARRO...
 
COMO UN DIOS DE GREDA
SENTADO EN LA PIEDRA
LOS OJOS PERDIDOS EN EL PRECOCIDO.
SOLO ENTRE LOS VALLES
EL Y LAS ESTRELLAS
QUÉ COSA TAN BELLA!
QUE CUESTIÓN DEL CIELO!
UN HOMBRE Y LA TIERRA.
UN DULCE ALFARERO...
 
 
ELLA ESTA CONMIGO
 
ELLA ESTA CONMIGO
HEMBRA EN EL CAMINO
COMO UN OMBLIGO DEL SOL
SIEMBRA DE FUTURO
QUE PRECIOSO ESCUDO
LE PUSO A MI CORAZÓN.
ELLA ES MI ALEGRÍA
ES EL NUEVO DIA
HABLO DE MI LIBERTAD.
 
SI. ELLA ES ATAHUALPA, LUZ INCAICA
SI. ES TUPAC-AMARUC, EN VILCABAMBA
SI. ES JUAN CHALIMÍN EN NUESTROS VALLES
 
SI. DEBO DECIR
QUE ELLA ES MI LUZ
SANGRE EN EL MAR
INDIO EN LA CRUZ DEL SUR;
HABLO DE MI LIBERTAD.
 
 
UNA TIERRA SIN MEMORIA
 
UNA TIERRA SIN MEMORIA
NO NOS COBIJARA JAMÁS;
NUESTRA LUZ SE IRA APAGANDO
DESAMPARADA MORIRÁ.
 
MAS, SI CADA HOMBRE VIERA
LA FUENTE CLARA DE LA VERDAD
Y, EN EL VIEJO FUNDAMENTO
SU PENSAMIENTO DEJARA ANDAR.
LLOVERÍA DONDE DEBE
Y EN ESE INSTANTE LA CLARIDAD
FUNDARÍA UN NUEVO DIA
BAJO ESTE CLARO AZUL SIN PAR.
Y ESTA TIERRA AMERICANA FLORECERÍA EN PAZ.
PARA PARIR UN NUEVO MUNDO
AL TIEMPO HAY QUE ENTENDER
PARA CAMBIAR LA HISTORIA
HAY QUE COMENZAR,
PARA VIVIR LA GLORIA AMERICANA
DEL MAÑANA HAY QUE LUCHAR
MI TORO, NO VA A MORIR...








El proyecto del Rey Inca

 

El Congreso de Tucumán y el proyecto del Rey Inca de Belgrano, San Martín y
Güemes. La Patria Grande perdida. Un artículo de Alberto J. Lapolla 09-07-05

Juan Bautista Túpac Amaru, el ocultado.


Entre los varios hechos que oculta la historia oficial argentina -una de las más
mentidas del planeta- la propuesta de la restitución de la Monarquía Inca
efectuada por el General Manuel Belgrano en el Congreso de Tucumán, el 6 de
Julio de 1816 y aprobada por el mismo el 31 de julio del mismo año, es en
general tratado como un disparate, una boutade del Gran General. A diferencia de
otros aspectos de nuestra historia que permiten diferenciar claramente a
liberales probritánicos de revisionistas prohispánicos, el caso del proyecto de
la monarquía constitucional encabezada por un Rey Inca, constituye un escándalo
para ambas corrientes en general. Todos descalifican la intención expresa de Don
Manuel de devolver el poder americano a los dueños originarios y legítimos del
mismo: los indios americanos y a la cultura mas importante producida en Sud
América hasta hoy; los Incas, los constructores del Incario. El caso más nítido
se produce con quien sería el mayor divulgador del proyecto,
Don Bartolomé Mitre, quien explica minuciosamente en su Historia de Belgrano
las razones y profundas convicciones que alentaban la idea en nuestros próceres.
‘Pero la monarquía incásica era todavía algo más que un ideal: era un modo
convencional, y según el consenso universal, el único modelo humano digno de
admirarse y de imitarse como lo es racionalmente hoy la democracia
americana(..)"Los Incas" de Marmontel, habían generalizado en el mundo que el
imperio del Cuzco era la realización del sueño de la edad de oro, el asilo de la
inocencia primitiva, el tipo ideal de civilización humana, y los conquistadores
europeos eran los bárbaros que la habían ahogado en sangre, y este era el libro
del vulgo de los lectores. La "Historia de la Filosofía" de Raynal, haciendo la
exposición aparentemente científica de sus leyes, sus costumbres y su
organización política deducía de ellas reglas fundamentales para el gobierno
eterno de las sociedades, y este era el libro de los sabios de la época.
No es extraño que Belgrano participara de las ideas y de los sentimientos
convencionales de sus contemporáneos.(..) El proyecto de restauración de la
antigua monarquía de los Incas, como coronación de la revolución americana, fue
promovido por Belgrano y acogido por el Congreso de Tucumán. Era una idea que
estaba en la cabeza de muchos pensadores y tenía su razón de ser, sino en los
hechos, por lo menos en la imaginación, que a veces gobierna a los pueblos más
que el juicio. Entrañaba empero un plan político, que tenía su filiación
histórica, y que encontraba eco así en las poblaciones indígenas, como en las
ideas que en aquella época circulaban respecto de la identidad de causa entre
los antiguos ocupantes del suelo y los nuevos revolucionarios hijos de la
tierra. La revolución americana, radical en sus propósitos y orgánicamente
democrática por la índole misma de los pueblos, fue no sólo una insurrección de
las colonias hispanoamericanas contra su metrópoli sino principalmente de
la raza criolla contra la raza española.(..) En sus proclamas en sus boletines,
en sus bandos, en sus manifiestos, en los artículos de su prensa periódica, en
sus cánticos guerreros, los patriotas de aquella época invocaban con entusiasmo
los manes de Manco Cápac, de Moctezuma, de Guatimozín, de Atahualpa, de Siripo,
de Lautaro, de Caupolicán y de Rengo, como a los padres y protectores de la raza
americana. Los Incas, especialmente, constituían entonces la mitología de la
revolución. Su Olimpo había reemplazado al de la antigua Grecia: su sol
simbólico, era el sagrado de Prometeo, generador de patriotismo. Manco Cápac, el
Júpiter americano que fulminaba los rayos de la revolución y Mama Ocllo, la
Minerva indígena que brotaba de la cabeza del padre del nuevo Mundo fulgurante
de majestad y gloria.(..) En 1816, en medio del polvo del combate y el delirio
sagrado de la lucha a muerte entre dos razas, no es de extrañar que el ideal
fuese la continuación o la renovación del antiguo
imperio del Cuzco.’ 16 Pese a este despliegue argumental y erudito explicando
el alto valor de la propuesta de Belgrano, Mitre agrega: ‘A este plan es
imposible concederle sentido práctico, ni siquiera sentido común, ni aun en su
tiempo; extravagante en la forma e irrealizable en los medios, concebido sobre
falsas ideas, con más inocencia que penetración política y con tanto patriotismo
como falta de sentido práctico,(..) El Congreso había perdido la noción de la
realidad, en cuanto a límites y vivía en una región poco menos que fantástica,
puramente fantasmágorica, respecto a la unidad territorial que representaba en
teoría, hacía más vagas sus fronteras, al intentar fundir un vasto imperio
sudamericano en el hecho de designar al Cuzco como capital.’ 17 Mitre abandona
su rol de historiador para entrar al de ideólogo de la oligarquía porteña
vencedora de la larga guerra civil iniciada en 1810 y en la cual Belgrano era
uno de los derrotados por el partido de Mitre. Se exaspera,
pierde la línea, apela a su racismo habitual, habla de ‘monarquía en ojotas’,
‘este es un rey de patas sucias’ para terminar denostando al General Belgrano de
la manera más ruin: ‘Era una risa homérica cuyos ecos llegaban hasta Tucumán. El
nombre de Belgrano, el más puro de todos, quedó tiznado.’ 19 Mitre no puede
disimular su odio contra esta propuesta americanista y popular, que intentaba
quebrar el control hegemónico de Buenos Aires, eliminando su rol balcanizador
sobre la unidad continental. Rol en el que el mismo Mitre jugó un papel
determinante al servicio de los imperios británico y brasileño.




Si la historia la escriben los que ganan, eso....

Cosas parecidas dirán Paul Groussac, Ricardo Levenne y Vicente Fidel López. Pero
no menos escribirán los revisionistas Ibarguren, Irazusta, Palacio y ni que
hablar del racista Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría). Sólo Don Pepe Rosa verá
con agrado la idea. Y es que una cosa es mirar la historia desde otra
perspectiva de la construcción burguesa -fuera esta probritánica o proespañola o
incluso independiente ‘pero sin los salvajes’ al estilo norteamericano como
proponían el ‘demócrata’ Sarmiento o el nacionalista Palacio- y una muy distinta
es mirarla desde la perspectiva de las masas oprimidas y desear que esas masas
ocupen el poder en forma igualitaria como propusieron Moreno, Castelli, Belgrano
Artigas y Güemes. Como muy bien dice Eduardo Astesano fundador de la corriente
historiográfica de la izquierda nacional: ‘La historiografía liberal argentina
se fue fijando en sus trabajos, por imperio de los hechos políticos que le
dieron vida, un límite territorial reducido: reconstruir el
pasado de la nación Argentina. A su vez el revisionismo, acentuó el contenido
unitario americanista del hispanismo, defendiendo el nacionalismo español en su
enfrentamiento a los portugueses e ingleses. Esta saludable polémica histórica
se ha venido desarrollando estrictamente dentro de los límites de la Cultura
Occidental, considerando al Imperio Incaico como precivilizado. Otro panorama
mental encontramos en el Perú, Bolivia y, a veces en el Norte argentino. Allí la
presencia de la numerosa población indígena, más la fuerte tradición de la
cultura incaica, superior en la época de la conquista a la europea que trajeron
los españoles -revitalizada posteriormente por las misiones Jesuíticas-
constituyen la base para una revisión indigenista que rectifique algunos de los
acontecimientos pasados. El continentalismo español había sido precedido por un
continentalismo quichua, que debía necesariamente pesar en el nacimiento de la
nueva nación americana planteado en 1780 y en 1810.’1

De allí que a Don Manuel le cayeran críticas por igual de liberales y
revisionistas, acusándolo de ‘iluso’, de ‘poco serio’, de ‘propuesta
disparatada’, de ‘monárquico’. De ‘conspiración de generales’ lo llamó la prensa
probritánica porteña capitaneada por Manuel de Sarratea usando la pluma
mercenaria de Pazos Silva -en realidad Pazos Kanki, un escriba a sueldo de los
intereses porteños - dado que los involucrados en la idea eran los Generales
Belgrano, San Martín y don Martín Miguel de Güemes. El mismo ex secretario de
don Manuel en el ejército del Norte, Tomás Manuel de Anchorena lo acusará de
monárquico cuando Belgrano proponga la monarquía Inca, pero aceptará de muy buen
grado -como el resto de los directoriales porteños- la propuesta de coronar al
príncipe De Luca o a algún miembro de la familia real española. Posición que
alentaba desde Londres el espantado don Bernardino, desconsolado ante la
perspectiva de tener ‘un rey de la casta de los chocolates’ un ‘cuico’ 2



Nosotros ‘somos gente decente’

La historia oficial esconde que el Congreso aprobó esta medida ‘por aclamación’
20 , pero por mayoría simple y no por los dos tercios necesarios, debido al
fuerte boicot de los diputados porteños que no podían concebir ‘tamaño
disparate: ¿Un Indio en el trono? Finalmente Buenos Aires logrará destruir el
proyecto trayendo el Congreso a Buenos Aires, cambiando la voluntad de algunos
diputados y reemplazando a los que no querían mudar de opinión. Tomás Manuel de
Anchorena no deja dudas sobre como cayó el planteo de Belgrano sobre los hombres
de Buenos Aires y qué pensaba la ‘gente decente’ al respecto. ‘Los diputados
pues,... estaban en la creencia de que si juzgaban conveniente al fijar la
suerte del país al proclamar y establecer una monarquía constitucional... podían
hacerlo en cumplimiento de su deber.(..) Por esto fue que habiéndose llamado al
General Belgrano a la sala de sesiones, para que informase cual era el juicio
que él había traslucido en su viaje a Europa y tuviesen
formados los gabinetes europeos sobre la clase de forma de gobierno que más
conviniera los nuevos estados de América, contestó que estaban, a su vez
decididos por la forma monárquica constitucional. Y habiéndole respuesto que con
respecto a nosotros, ¿en quién creía él que a juicio de esos mismos gobiernos
podríamos fijarnos?, contestó que a su juicio particular debíamos proclamar la
monarquía de un vástago del Inca que sabía existía en el Cuzco.... Al oír esto
los diputados de Buenos Aires y algunos otros nos quedamos atónitos por lo
ridículo y extravagante de la idea, pero viendo que el general insistía en ella,
sin embargo de varias observaciones que se le hicieron de pronto, aunque con
medida, porque vimos brillar el contento en los diputados cuicos del Alto Perú,
en los de su país asistentes a la barra y también en otros representantes de las
provincias, tuvimos por entonces que callar y disimular el sumo desprecio con
que mirábamos tal pensamiento, quedando al mismo tiempo
admirados de que hubiese salido de boca del Gral. Belgrano. El resultado de
esto fue que al instante se entusiasmó la cuicada y una multitud considerable de
provincianos congresales y no congresales. Pero, con tal calor, que los
diputados de Buenos Aires tuvimos que manifestarnos tocados de igual entusiasmo
por evitar una dislocación general en toda la república’. 3 Anchorena ‘aclara
que no le molesta la idea de la monarquía constitucional, pero sí en cambio que
se pusiese "la mira en un monarca de la casta de los chocolates, cuya persona si
existía, probablemente tendríamos que sacarla borracha y cubierta de andrajos de
alguna chichería para colocarla en el elevado trono de un monarca’. 4



El Incario fundante

El Plan Inca aporta a una nueva línea fundante de un nuevo revisionismo, el de
mirar a la historia americana desde la perspectiva de las masas indias, es decir
de los pueblos masacrados, esclavizados y sojuzgados por el imperio español.
Esta línea debía necesariamente hacer partir la emancipación americana desde la
gran rebelión de Túpac Amaru. Así lo reseña Astesano y lo señalan nuestros
próceres liminares en particular Castelli, Moreno y Belgrano, quienes ven en la
gran revolución del Inca descuartizado, en los cien mil indios sublevados
asesinados por los ‘civilizados’ españoles, el origen de nuestra gesta
liberadora y no en las invasiones inglesas, como pretende el liberalismo
probritánico de Rivadavia, Mitre, Sarmiento y Vicente Fidel López; pero también
el nacionalismo hispánico de Palacio, Irazusta o Ibarguren. Los propios
españoles tenían claro de qué se trataba y de cuándo había comenzado todo: la
policía política imperial llamaba a nuestros revolucionarios de 1810-25 los
tupamaros, no dejando dudas respecto de cuando España comenzó a temer la
pérdida de sus colonias. Plantear la historia desde los indios es un hecho
fuertemente, subversivo. Es plantear la historia desde los malditos, desde el
abajo. Desde los más pobres, los mayoritarios, la plebe más plebe. Para una
historia que se basa en la ‘gente decente’, al decir de los rivadavianos,
directoriales, unitarios y liberales, ellos son lo maldito. Serán la chusma, los
salvajes, los infieles, la negrada, los cabecitas, los grasitas, los
descamisados, los negros de mierda, los piqueteros. Mirar desde allí y darle el
lugar del componente mayoritario y principal de nuestro pueblo y de nuestra
historia -en 1816 en Buenos Aires no había más de 60.000 habitantes. Desde
Córdoba a Lima habitaban 2.5 millones de americanos, claro que mayoritariamente
indios. También es negar la ‘superioridad’ europea, fuera ella hispana o
franco-británica. Es negar la razón de los genocidios fundantes a través del
slogan
exterminador de ‘civilización o barbarie’. No por casualidad la línea que
terminará difundiéndose de esta corriente francamente revolucionaria, no será la
de Astesano, sino la de Abelardo Ramos, que más allá de sus grandes aportes a la
historia hispanoamericana terminará reivindicando a Roca como fundador del
estado nacional, negando o justificando el genocidio tehuelche, araucano y
pampa. Astesano profundizando lo señalado por José Carlos Mariátegui, ubicará al
indio como el eje central de la emancipación y al socialismo del Incario como
base de una nueva sociedad en América. Así lo habían pensado nuestros próceres
que soñaban en una revolución popular, india gaucha, mestiza y negra. Con el
pueblo que había, no con otro traído de Europa. Si la revolución debía liberar y
democratizar la vida de las masas, en primer lugar debía ser la de las masas
indias, negras y mestizas. Ese era el pensamiento liminar de Moreno, de
Castelli, de Belgrano, de San Martín, de Monteagudo, de Güemes y
de Artigas. De allí que ellos sean los grandes derrotados de la emancipación
americana, hecho por supuesto negado por la historia mitrista. De allí nuestra
revolución inconclusa, vaciada de contenido, transformada en una nueva
dominación imperial, primero Británica y luego norteamericana. Causa y efecto de
la fragmentación de la nación hispanoamericana. De allí que la segunda
emancipación sea asignatura pendiente y aflore en cada encrucijada histórica de
Nuestra América y pueda ser cantada por Túpac Amaru, por San Martín, por
Bolívar, por Artigas, por Belgrano, por Sucre. Pero también por Martí, por
Ugarte, por Sandino, por Perón, por Allende, por Fidel, por el Che y por Chávez.



Juan Bautista Túpac Amaru

‘Parecía tener por objeto propiciar la candidatura al fantástico trono de un
descendiente de José Gabriel Túpac Amaru, que con el mismo nombre hacía treinta
y cuatro años yacía cautivo en las mazmorras españolas.(..) Este candidato vino
a Buenos Aires en 1822 a la edad de 80 años, después de 40 años de cautiverio,
donde por orden del Gobierno que le señaló una pensión, escribió una relación de
sus padecimientos bajo el título "El dilatado cautiverio bajo el gobierno
español de Juan Bautista Túpac Amaru, 5º nieto del último emperador del Perú.’
18 La propuesta de Belgrano no era ociosa. En Ceuta -el África colonial
española- estaba preso desde hacía casi cuarenta años el hermano menor del gran
Condorcanqui, el único sobreviviente de la destrozada familia tupamara: Don Juan
Bautista Túpac Amaru. Un anciano ya. Juan Bautista estaba al tanto de los
avatares de la causa americana, hacía unos años había caído a su prisión
africana su tocayo, nuestro héroe Don Juan Bautista Azopardo -preso
de los españoles desde 1810, cuando la derrota en el primer combate naval en
San Nicolás-. Azopardo alegró el corazón del anciano Inca llevándole noticias de
la nueva revolución que sacudía el continente y se inspiraba en la iniciada por
su hermano 30 años antes. El marino maltés tuvo más suerte: cuando estalló la
revolución de Riego en 1820 y los liberales españoles tomaron el poder,
decidieron que ningún preso político americano podía seguir en prisión y fue
liberado volviendo a luchar a nuestro país. La excepción fue para don Juan
Bautista Túpac Amaru que siguió en prisión porque si bien era un preso político,
era... indio y hermano de José Gabriel. Se cumplía la profecía que el otro
candidato Inca al trono de Belgrano, había estampado en las cortes españolas
allá por diciembre de 1810, señalando las limitaciones de los liberales
españoles: ‘ningún pueblo puede ser libre si oprime a otro pueblo’ 6, les
estampó Don Dionisio Inca Yupanqui, fundando la teoría política moderna sin
saberlo. Juan Bautista llegará a Buenos Aires recién en 1822 no podrá volver al
Cuzco ni a sus montañas sagradas. Morirá en Buenos Aires en 1827 y está
sepultado en una tumba sin nombre, ni identificación en el cementerio de la
Recoleta de Buenos Aires....



El plan de los Generales: Belgrano, San martín y Güemes

La propuesta de Belgrano era la propuesta estratégica de la Logia Lautaro luego
de la derrota de Napoleón en Waterloo que dificultaba las opciones republicanas
y salía al encuentro de la sublevación general de masas en armas que había
encendido la Revolución Americana en el continente. La propuesta del Rey Inca
encierra la idea de la nación continental que Mayo había alumbrado en el Plan
Revolucionario de Moreno, que Castelli intentó con su marcha al Norte. Retomado
luego por la Logia Lautaro en la Revolución de octubre de 1812 -San Martín,
Guido, Manuel Moreno, Monteagudo- que depuso al contrarrevolucionario Primer
Triunvirato. El Plan Continental es la piedra angular de la estrategia
sanmartiniana y de su estrecha alianza con Belgrano, Güemes y O’ Higgins. El
Plan se inscribe en el tono sudamericano de la Declaración de la Independencia
que fue hecha a nombre de las ‘Provincias Unidas en Sud América’ 14 y no ‘del
Río de la Plata’ como tergiversará el mitrismo. (El mismo Director
Supremo, fue designado Director Supremo de las Provincias Unidas en Sud
América. No sólo Pueyrredón, el corrupto Rondeau también sufrirá esa
designación.15) El Plan de Belgrano, San Martín y Güemes está en perfecta
sintonía con la Carta de Jamaica de Simón Bolívar de setiembre de 1815. No otro
era el pensamiento que Miranda -preso en Cádiz- insistía en los mensajes a sus
discípulos, en particular a su más querido O´Higgins, por entonces en Mendoza
con el Libertador. El Precursor también insistía en la necesidad perentoria de
declarar la independencia. En julio de 1816 el único territorio en América no
reconquistado por España era el de la Provincias Unidas del Río de la Plata.
Tucumán -lejos de Buenos Aires y más cerca del Cuzco- era el lugar donde en 1812
Belgrano había salvado la Revolución. Era lógico entonces que todo intento
libertador Continental partiera de allí. Como hecho estratégico el plan del Rey
Inca, permitía sublevar e incorporar a la revolución a las grandes masas
del Perú y del Alto Perú -2.5 millones de personas versus el ‘desierto
argentino’- demoliendo al poder español en su bastión peruano. También permitía
incorporar a la nación artiguista que bajo la bandera de la federación y la
república ocupaba ya la mitad del territorio de las Provincias Unidas. Por eso
la Monarquía Inca propuesta era constitucional, con una cámara vitalicia de
Caciques y otra de diputados electos. La propuesta del Rey Inca debía ser bien
tomada por las masas indias guaraníes y charrúas que componían la mayoría de las
tropas artiguistas y que estaban emparentadas desde tiempos inmemoriales con el
Incario, cuya esencia solidaria habían revivido bajo los jesuitas en las
misiones. La cuestión de Rey Inca resolvía también de un solo golpe el problema
de todos los problemas que cargaría de manera insoluble la Revolución Americana:
la distribución igualitaria y democrática de la tierra.

Pese a la opinión de Anchorena y la feroz oposición de Sarratea y el partido
británico -que sería el vencedor- la idea caló hondo en el terreno concreto
donde se jugaba la Revolución: el Norte argentino y el Alto Perú. El 9 de julio,
Belgrano ya reasumido como jefe del Ejército del Norte por expreso pedido de San
Martín, presidió en San Miguel el acto popular de celebración de la declaración
de la independencia y dejó muy en claro qué se jugaba allí y que su planteo nada
tenía de ilusorio. ‘Un pueblo innumerable concurrió en estos días a las inmensas
llanuras de San Miguel. Más de cinco mil milicianos de la provincia se
presentaron a caballo armados de lanza, sable y algunos con fusiles, todos con
las armas originarias del país, lazos y boleadoras.(..) Todo se desarrolló con
un orden y una disciplina que no me esperaba. Después que el gobernador de la
provincia dio por terminada la ceremonia, el general Belgrano tomó la palabra y
arengó al pueblo con mucha vehemencia prometiéndole el
establecimiento de un gran imperio en la América meridional, gobernado por los
descendientes de (que todavía existen en el Cuzco) de la familia imperial de los
incas. (..) Los indios están como electrizados con este nuevo proyecto y se
juntan en grupos bajo la bandera del sol. Están armándose y se cree que pronto
se formará un ejército en el alto Perú de Quito a Potosí, Lima y Cuzco. Doña
Inés Azurduy y Padilla, una hermosa señora de ventiséis años, que manda un grupo
de mil cuatrocientos indios en la comarca de Chuquisaca, ganó el mes pasado una
victoria sobre los realistas, tomando una bandera y cuatrocientos prisioneros.’7

El General Güemes a cargo de cuidar la frontera Norte, que soportó y venció
nueve invasiones realistas, que estaba al mando por orden de San Martín pese a
la oposición de Rondeau y los directoriales, fue más claro aún. El 6 de agosto
de 1816 expidió una proclama a los pueblos del Perú para incitarlos a la
rebelión: ‘No lo dudéis un instante, guerreros peruanos. Los pueblos están
armados en masa y enérgicamente dispuestos a contener los ambiciosos amagos de
la tiranía. Si estos son los sentimientos generales que nos animan, con cuanta
más razón lo serán cuando restablecida la dinastía de los Incas, veamos sentado
en el trono y antigua Corte al legítimo sucesor de la corona.’8 Juan Martín de
Pueyrredón Director Supremo de las Provincias Unidas en Sud América a pesar de
ya haber traicionado a Artigas y entregado la Banda Oriental a los portugueses,
todavía en marzo de 1817 decía: ‘Yo deseo un soberano para nuestro Estado, pero
lo quiero capaz de corresponder a la honra que recibió en
mandarnos; es decir quiero alguno más grande que don Juan (rey de
Portugal.AJL), y lo quiero para sólo nosotros.9 Para no dejar dudas respecto de
la opinión del estado mayor de la revolución y la emancipación americana en ese
glorioso año 1816, el General San Martín desde Cuyo -preparando el ejército
libertador argentino-chileno- decía: ‘Yo le digo a Laprida lo admirable que me
parece el plan de un Inca a la cabeza, las ventajas son geométricas, pero por la
patria les suplico no nos metan en una regencia de personas (..) He visto el
juicio que usted pasa al Cabildo sobre la dinastía de los Incas, todos los
juiciosos entran en el tema(..) La masa general está por la afirmativa de las
razones de usted.’10 Mostrando que la propuesta en principio fue bien vista por
todos los delegados y que el General no tenía un pelo de tonto, el mismo
Belgrano afirmaba: ‘Yo hablé, me exalté, lloré e hice llorar a todos al
considerar la situación infeliz del país. Les hablé de monarquía constitucional
con la representación de los incas: todos aceptaron la idea’ 11 No dejando
dudas sobre su carácter de reparación indígena la declaración de la
independencia de las Provincias Unidas en Sud América del 9 de julio de 1816 fue
publicada simultáneamente en tres idiomas: Castellano, Quechua y Aymará. Hasta
hubo una versión en la escritura jeroglífica de los pueblos de Tihuanako. 12



La patria Grande Inca

El Plan pensaba en la gran nación americana, la Patria Grande. Dicha nación
tenía como sustrato esencial y aglutinante de la americanidad, los 1000 años del
Incario. Una nación organizada en base a un socialismo de estado con propiedad
estatal de la tierra, el agua, las simientes, las herramientas, los recursos y
los productos. Estado que se extendió durante esos mil años entre Panamá y
Mendoza abarcando el grueso de Sud América y constituyendo la mayor cultura
extendida por el continente y base real de la idea de una sola nación americana.
Mucho más aun, si se considera que dicha cultura fue la más justa conocida hasta
hoy en la humanidad. La única que sació el hambre de todos sus miembros,
destinando su organización social para atender a los ancianos, los huérfanos,
las viudas y los inválidos. La única basada en la solidaridad y la propiedad
común que permitió el florecimiento de una cultura que desconocía el hambre y la
necesidad, que distiribuía sus recursos entre todos sus
habitantes en función de sus necesidades. Cultura infinitamente superior a la
precapitalista y esclavista, -luego capitalista y esclavista- que trajeron los
españoles, portugueses e ingleses a América, esclavizando y exterminando a las
nueve décimas partes de la población originaria. El mayor genocidio que conoce
la historia. El propio Karl Marx pese a las acusaciones de eurocentrista que
muchas veces se le han enrostrado, en su mirada critica al capitalismo fue
lapidario con el rol de la Europa cristiana respecto de América y el Tercer
mundo. En el Capital escribió, hace ya más de un siglo, aquel genocidio fundante
del capitalismo industrial europeo que caracterizó la dominación española. Fue,
según Marx, una ‘cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento de la
población aborigen en las minas.(..) Los actos de barbarie y desalmada crueldad
cometidos por las razas que se llaman cristianas contra todas las religiones y
todos los pueblos del orbe que pudieron subyugar, no
encuentran precedentes en ninguna época de la historia universal ni en ninguna
raza, por salvaje e inculta, por despiadada y cínica que ella sea’. 5

Sobre los mil años del Incario y su extensión territorial continental
construyeron nuestros próceres fundantes la idea de la gran nación americana.
Una nación extendida desde México hasta el Cabo de Hornos, tal cual soñara
Miranda. En particular una nación que abarcara casi toda Sud América con capital
en el Cuzco, como planteó Belgrano en Tucumán. Porque la otra parte de la
propuesta de Don Manuel que la tornaba insoportable para Buenos Aires, consistía
en que dicha nación -que incluía las actuales Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina,
Chile, Paraguay y Uruguay, podían adherir también Venezuela y Colombia- tendría
por capital a la ciudad sagrada de los Incas: el Cuzco. Casi la misma propuesta
de Moreno en su Plan Revolucionario. La misma de Castelli antes de marchar a
Lima y ser derrotado en Huaqui por la traición saavedrista. La que propondrá San
Martín desde Lima en 1822, cuando envíe infructuosamente a Antonio Gutiérrez de
La Fuente a negociar con Buenos Aires, luego de entrar
victorioso en el Perú. La misma propuesta que hará Simón Bolívar cuando culmine
la obra iniciada por Don José. Toda América sabe que fue Rivadavia -es decir el
jefe del partido probritánico porteño; el Cavallo de entonces- quien saboteó a
San Martín primero y a Bolívar después, impidiendo que la América española fuera
una sola nación. Es hora que los argentinos lo sepamos y lo asumamos.

Algo quedó sin embargo de tamaña epopeya y sueño tan maravilloso: el escudo
nacional y nuestra bandera exhiben orgullosas -aunque lo desconozcan la mayoría
de los argentinos y argentinas- el Sol de los Incas, el sol de Túpac Amaru, el
sol de Manco Cápac.

Tal vez todavía puedan ser ciertas las coplas escritas en las paredes de Oruro y
de la Audiencia de Charcas, cuando la rebelión del Gran Túpac, nuestro padre
fúndante, en 1780:



Ya en Cuzco con empeño

quieren sacudir, y es ley,

el yugo de ajeno rey

y reponer al que es dueño.



El general Inca viva,

jurémosle por rey

porque es muy justo y de ley

que lo que es suyo reciba.13



1 Astesano Eduardo, Juan Bautista de América. El Rey Inca de Belgrano. Edic.
Castañeda. 1979.

2 ‘Cuico’, palabra de origen quechua usada en sentido despectivo, derivada de
cuica que significa lombriz, escurridizo, algo que se arrastra y es la forma en
que Tomás de Anchorena se refiere despreciativamente a los miembros de las
etnias Kolla, Aymará o Inca y al posible Rey Inca. Tomado de Galasso Norberto
Seamos Libres... Colihue 2000

3 Carta de Tomás Manuel de Anchorena diputado por Buenos Aires en Tucumán en
1816, a Juan Manuel de Rosas del 4-12-1846, citada por Norberto Galasso en
Seamos Libres..., pag 181 Colihue 2000

4 Galasso Norberto op.cit. pag 181, citando la misma carta de Anchorena de fecha
4-12-46

6 Ramos Abelardo, Historia de la Nación Latinoamericana, Peña Lillo. 1968. Pag
130

7 Informe del corresponsal sueco Jean Adam Graaner sobre el 9 de Julio de 1816
en Tucumán, citado por A.J. Pérez Amuchástegui en Crónica Histórica Argentina.
Tomo II. Codex 1972. Pag. 2-LXVIII

8 A.J.Pérez Amuchástegui, op. cit. Tomo II, pag 2-LVIII

9 A.J.Pérez Amuchástegui, op, cit, Tomo II. pag 2-LVIII

10 Cartas de San Martín a Godoy Cruz del 22-7-16, del 12-8-16 y del 15-8-16,
citadas por Galasso Norberto en opus cit.pag 183.

11 Carta de Belgrano a B. Rivadavia, 1816, reproducida por La Nación BsAs
5-7-1966. Citada por Galasso Norberto op.cit pag 182

12 Astesano Eduardo, op. cit.

13 A.J.Pérez Amuchástegui, op. cit. Tomo II. pag 2-LXVI

14 A.J.Pérez Amuchástegui, Opus Cit. Tomo II pag 2-LXI

15 A.J. Pérez Amuchástegui, op.cit. Tomo II pag 2-LXXI

16 Mitre Bartolomé, Historia de Belgrano y de la independencia argentina,Tomo
II,biblioteca del sub oficial 1942. Citado por Astesano Eduardo op.cit.

17 Mitre Bartolomé, Opus. cit. Tomo II. Citado por Astesano Eduardo, op.cit pag
166

18 Mitre Bartolomé, op.cit.Tomo II.Citado por Astesano Eduardo op. cit.pag 136

19 Mitre Bartolomé, op. cit., Tomo II.Citado por astesano Eduardo op. cit pag
167

20 Oddone Jacinto, El Factor económico en nuestras luchas civiles. La
Vanguardia, 1937, pag131.Cit por astesano Ed.op. cit. pag122

La Sociedad Originaria del Awyayala (Continente Americano) a

Por: Mink'akuy Tawantinsuyupaq
(Trabajo recíproco para la reconstrucción del Tawantinsuyu)
Año 2004

La Sociedad Originaria del Awyayala (Continente Americano) antes de 1492 


http://es.netlog.com/kutralkuwu/blog/&page=2

http://www.eleco.com.ar/index.php?action=detalle&modul=noticias&id_noticia=2930

http://argentina.indymedia.org/news/2006/12/475130.php

La sociedad de los Pueblos, Naciones era una “sociedad perfectamente organizada”. La ciencia había alcanzado alturas insospechadas. Hasta Einstein reconoció el dominio de las leyes cósmicas al que habían llegado nuestros matemáticos.
Realizaron la proeza intelectual más grande de todos los tiempos; su Calendario Luni-Solar, de trece meses con veintiocho días cada uno. Los solsticios y equinoccios fueron calculados perfectamente hace miles de años. Aprendieron el lenguaje de los astros y planetas y supieron lo que iba a ocurrir en la tierra y en el cosmos, en cada Pachakuteq (ciclo evolutivo).
El Pi x r2 (pi por radio al cuadrado) desarrollado por Arquímedes estaba inscripto en las pirámides de Teutihuacán, mil años antes que el famoso matemático lo formulara. La evolución de las especies estaba esculpida en piedra y en colores en Chichen Itzá, dos mil años antes de que Darwin, quien estuvo en Mérida, copiara nuestra esta teoría . El triángulo rectángulo de Pitágoras estaba estudiado y llevado a la práctica a través de la Chakana (Constelación del Sur, conocida como la cruz del sur) sirviendo como elemento de medición para la construcción de ciudades, trazado de caminos, alineación de Ciudades Sagradas, etc. aproximadamente diecisiete mil años antes que Pitágoras lo usara para desarrollar su conocido Teorema.
La etnología contemporánea acaba de descubrir que fue el originario de “pre-América” quien inventó la palabra humana: el Maya es creador del lenguaje hablado. Maya, Runasimi en el Tawantinsuyu (mal llamado imperio Inkayko), significa “la voz de la gente”.
Nuestros biólogos, por sucesivos injertos, transformaron el maíz de planta venenosa en planta comestible, también lo hicieron con la papa, la quinua, Kiwicha o amaranto. Crearon alimentos tan nutritivos y ricos en proteínas vitaminas, minerales, etc. que multiplicaron los círculos cerebrales, productores del pensamiento humano.
También han trabajado en la alimentación de los auquénidos logrando bajar el colesterol de su carne al 0%.
Teníamos hornos de fundición, industria textil, orfebrería, etc.
En los flancos desérticos y rocosos de los Andes, hicimos “Polamas” (Andenes) convirtiendo, aproximadamente 20 millones de hectáreas, en tierras cultivables y productivas, obteniendo el mejor estado y calidad de los productos para consumición.
El Tawantinsuyu era una Confederación de Pueblos libres, unidos por carreteras (de 2.5 a 3 mts. de ancho), puentes colgantes, túneles, acueductos, etc.
Los alimentos estaban almacenados en enormes Pukaras (depósitos) a lo largo y a lo ancho del continente. A esos depósitos los occidentales los llamaron “Fortalezas”, confundiendo cuál era su función real.
Este total control del conocimiento determinó una organización donde la propiedad era social y comunitaria, todo era de todos. Todos los hombres, en carne y espíritu, eran idénticos a sí mismos. A tal punto que un hombre ante otro era como si en un espejo viera su propia imagen.
Es aquí donde no hubo lo tuyo y lo mío, la nuestra era una sociedad feliz que vivía en armonía y reciprocidad creando la primera Nación colectivista donde no hubo desposeídos de la tierra, de la cultura, no hubo ricos ni pobres, ni marginados ni personas abandonadas.
Nuestras organizaciones y autoridades eran y son circulares, como el cosmos y las estrellas. Cada una cumplen funciones específicas. Los médicos estaban obligados a curar, los roles no se mezclaban ni se mezclan. Era obligatorio el casamiento entre los 21 y 28 años.
Las autoridades eran elegidas en dualidad, marido y mujer.

Europa (España) es a ésta maravillosa sociedad a la que destrozó, la hundió, la humilló e intentó enterrar en el olvido.
Los cronistas, que son la fuente de todo cuanto se ha dicho y se ha escrito, mintieron intencionalmente desnaturalizando la verdad por orden del rey. Los “civilizados” de Europa nos calumniaron, acusándonos de herejes, antropófagos e idolatras clasificándonos en “la etapa media de la barbarie” adjudicándonos la práctica de sacrificios humanos, mientras creaban una “cultura religiosa” basada en el cruel asesinato de su Guía espiritual y volviéndolo a matar para entregarlo a “Su Señor Padre” bebiendo su sangre y comiendo su carne, tildando de “santos” a estos actos aberrantes.
Nos colgaron sus vicios y sus crímenes. El primer secuestro extorsivo fue al Inka Atawallpa. Recibieron por rescate dos habitaciones llenas de oro y plata, las que no alcanzaron a cubrir su ambición, por lo que deciden no liberarlo y obligarlo a aceptar el catolicismo. Como Atawallpa se niega, lo matan y lo queman en la hoguera justificando este hecho como un escarmiento (Santo, también.

Cuatro siglos y medio Europa ha talado y arrasado a América.
En 1492, encontró en este continente una sociedad sin hambre, sin pobreza ni sufrimientos. Gigantes súper hombres habían hecho, en milenios, una sociedad justa, equitativa, solidaria, sagrada como las leyes cósmicas, hecha por Hamawt’as (sabios) en matemática, medicina, ingeniería, arquitectura, astronomía, astrología, arte, etc.
Cuando Pizarro llegó al Tawantinsuyu encontró alimento almacenado para cientos de años (ya que habían logrado disecar alimentos para su conservación con técnicas naturales); templos (Qorik’anchaq) Sagrados del Sol, de la Luna, cubiertos totalmente con oro y plata; millones de seres humanos sin manchas ni maldad alguna. Una sociedad donde desde el Inka (el primer servidor del Pueblo) hasta el último comunario hábil trabajaban en perfecta armonía, los hombres arando o cosechando mientras bailaban y cantaban jóvenes y bellas mujeres (ñustas).
Nadie mentía, nadie robaba, nadie era explotado porque nadie explotaba. El AMA QHELLA, (no ser holgazán), AMA LLULLA (no mentir), AMA SUWA (no robar) era una ley Sagrada cósmica, incorporada y llevada a la práctica naturalmente. Hoy en día forma parte de “códigos de convivencia” por haber sido tan contaminada la humanidad.
Europa encontró aquí, en el Tawantinsuyu, la primera Confederación igualitaria, comunitaria, socializante. El Incario era un estado de conciencia donde los Inkas no eran dueños de las tierras, de los templos, ni del oro ni la plata, menos de la gente. No quisieron poner el dinero en circulación porque con él venía la destrucción de una sociedad. De haber querido, los Inkas tenían oro y plata de sobra para acuñar monedas. Estos metales eran solo para las Wakas (Templos Sagrados).
Gracias a los cronistas primero, a Sepúlveda después, al abate de Pauw, Bufón, Kant, goethe, Hegel, Shopenhauer, Raynal, Comte, Morgan, Engels, Marx, en nuestro tiempo a Freud, Papini, Keyserling, etc.; mala fe sobre mala fe, calumnia sobre calumnia, difamación sobre difamación, ignorancia sobre ignorancia, error, sobre error, racismo sobre racismo, Europa ha edificado en el Nuevo Mundo, durante cinco siglos, una “realidad falsa” imponiendo como genios a las “fieras rubias” de occidente, ignorando al Nuevo Mundo e ignorantes de una cultura que llevaba más de sesenta mil años desarrollando conocimiento.
Los Originarios, diferentes Pueblos y Naciones del Tawantinsuyu, Mayas, Aztecas, Otomis, Cánadas, Onas, etc, desde Alaska a Tierra del Fuego, tenemos el deber, el compromiso asumido desde Tupaq Amaru, Phuyu Qhawa, Tomás Katari, Kurusa Yauri, Wallpa Rimachi Mayta, Damaso Katari, Tupaq Katari, Bartolina Sisa, Willti Poqo, Juan Kalchaki, Paillimin, Challimin, Tupunqato y tantos otros quienes dejaron su legado ancestral y milenario de Qhespi (Libertad) de saber, de interiorizarnos en lo que Europa ha hecho con nuestra Nación, con nuestra tierra; conocer nuestra verdadera historia y cultura y darla a conocer a nuestros Hermanos criollos con los que compartimos el suelo, el aire, el sol, el agua y, seguramente por la sangre originaria que corre por las venas de muchos de ellos.
Pocos saben de la ascendencia originaria de San Martín, de Hipólito Irigoyen, Artigas, O’Higgins, Bernardino Rivadavia, Juan Manuel de Rosas, Perón, etc. Como también de los integrantes del Congreso de Tucumán, quienes firmaron la Independencia de las Provincias Unidas de América del Sur, redactada en qheswa , aymara y español, eran, en su mayoría, criollos de madre originaria y padre español: como José María Serrano, Pacheco de Melo, Pasos Kanki y otros.

Cornelio de Pauw, apoyando los conceptos de Sepúlveda, sostiene; “los indios del nuevo mundo son siervos por naturaleza, por su condición de sub-hombres, homúnculos por su cobardía, sus vicios inmundos y tenebrosos, supersticiosos, son una barbarie mental...”
Fue el inspirador de esta frase: “Los animales, vulgarmente llamados indios...”
En su polémica con el Inka Gracilazo de La Vega, Pauw dice:
“Un amontonamiento de casuchas, sin traga luz ni ventanas... demolidas por los españoles. En una de esas casuchas, había una especie de universidad donde ciertos ignorantes titulados “Amautas”, que no sabían leer ni escribir, enseñaban filosofía a otros ignorantes que no sabían hablar...” “... el indio americano no es un animal inmaduro, no es un niño crecidito, es un degenerado...”

El abate condena a los indios por inmorales y enclenques, ociosos, por lo tanto, débiles y enervados; y concluye: “los indios de América eran más débiles que todos los habitantes de la Tierra”.
De Pauw, en América sólo ha encontrado: “una naturaleza degradada..., fecunda solamente en animales dañinos, en insectos y mosquitos, en serpientes y sabandijas. Es el país de la putrefacción, de las úlceras ysudor, de las diarreas y fiebres pútridas...”
Es este abate quien ha llenado con sus ideas la cabeza de todos los historiadores, ensayistas, sociólogos y filósofos de Europa. El jesuita expulso, Filippo Salvatore Gilíj, entre sus máximas execradas (excomulgadas), dijo: “Las Naciones indias son estúpidas”.
Buffón, Jean Louis Lecrere, la más alta palabra etnológica de su tiempo, sentencia: “La tierra en América es inmadura; el indio, un animalazo frío e inerte; inexperto, impotente y débil... La pretendida grandeza de estos pueblos (eco de De Pauw) no es real, no contaron sino doce reyes; antes de los Inkas eran salvajes...”
Las ideas de Manuel Kant sobre los americanos son de decadencia, de imperfección y de frialdad. Kant leía y recomendaba a De Pauw, el filósofo del “imperativo categórico”.
Kant apostrofa: “Los americanos son una sub raza no bien formada todavía, del trono de los hunos o calmucos, tanto su aspecto físico como la frigidez e inestabilidad del temperamento, demuestra una larga permanencia de sus antepasados en las zonas glaciales del septentrión: su fuerza vital se encuentra extinguida...”
“La diferencia entre los salvajes de Europa y los de América está principalmente en que muchas tribus americanas han sido devoradas por sus enemigos, mientras que los estados europeos, en lugar de comerse a los vencidos, “hacen algo mejor”: los incorporan al número de sus súbditos para tener mas soldados con que hacer mas guerras”.
“El pueblo de los indígenas no es susceptible de forma alguna de civilización. No tiene ningún estímulo, pues carece de afectos y pasiones. Los indígenas no sienten amor y, por eso no son fecundos. Casi no hablan, no se hacen caricias, no se preocupan por nada y son perezosos...Las razas indígenas representan a la escala más baja de la humanidad”
Kant, igual que De Pauw, ubica al indio como homosilvestris; “médium entre hombre y bestia”
Shopenhauer Arturo, creador de la filosofía pesimista, los animales y los salvajes de América son formas decadentes e imperfectas.
Shopenhauer que era “archienemigo de Hegel”, declara: “... no es admisible que la naturaleza haya podido crear el hombre de América...” Admite solamente tres razas: caucásica, etiópica y mongólica.
La raza “india” es, para el filósofo, inexistente; por ello de su mente se haya excluida.
“Los salvajes son hombres primitivos así como los perros selváticos de la América meridional, no protoperros, sino perros cimarrones y, aquellos hombres asalvajados, descendientes de hombres de una estirpe civilizada que se extravió y fue arrojada a aquellas comarcas y que no fueron capaces de conservar su civilización”
Al referirse a la América mestiza, dijo:
“El mestizo es una naturaleza pútrida y nociva del continente. Toda América está podrida”.
Para Augusto Comte (orgulloso francés), los americanos no son dignos de mención. “Los problemas de América tenían que estar cerrados con siete sellos”. Decía: “Los destinos del mundo deberían confiarse a un comité positivo occidental de treinta miembros: ocho franceses, siete inglese, seis italianos, cinco alemanes y cuatro españoles.
Comte, al referirse a los salvajes, a quienes consideraba un material útil comparativo para estudiar las fases de la historia de la sociedad, repite los juicios globales de Robertson; “voraces, escasamente eróticos, imprevisores, invenciblemente reacios a todo trabajo regular, están privados de religión y su vida es profundamente triste”.
Juan WolfagangGoethe, o sea Lupercio, comienza con esta admiración para De Pauw: “ Es el Voltaire del mundo extra-europeo”.
Cuando asiste a una pantomima en Braunschwieg, Goethe ve:
“Los esfuerzos de la especie humana por volver a la clase de los animales... los tatuajes no son otra cosa que una imitación de los pelos de los cuadrúpedos y de las pintadas plumas de los pájaros, frente a las cuales los indios de América se avergüenzan de andar desnudos, con esa insípida piel lisa que la naturaleza le ha dado al hombre... y en cuanto a sus danzas y su mímica, se acerca muchísimo a la de los monos”.
América no le interesa, el indio le fastidia y le disgusta... el salvaje, tan a medio camino entre el hombre y la bestia y, hasta inclinado a degenerarse, acaso no ha decaído ya de la dignidad humana. Le transmite un escalofrío sordo, un secreto temor de inestabilidad.
Hegel, la cumbre del pensamiento europeo, maestro de Marx apostrofa: “América es inmadura e impotente. América siempre se ha mostrado y sigue mostrándose física y espiritualmente impotente. Los indios americanos ¿?qué cosa cabe esperar de una gente tan mal coloreada en una tierra deficiente e imprecisa? Nada bueno, ciertamente. Los aborígenes americanos son una raza débil en proceso de desaparición. Sus rudimentarias civilizaciones tenían que desaparecer necesariamente a la llegada de la incomparable civilización europea.
Solo en América existen salvajes tan torpes e idiotas como los fueguinos y los esquimales. Últimamente se han dado a conocer algunas canciones de iroqueses, de esquimales y de otras poblaciones salvajes; pero no ensanchan ni una pulgada el circulo encantado de la poesía. Y, en cuanto a su heroísmo, no cabe siquiera hablar de semejante cosa: los caribes mismos, los valerosos caribes, se han extinguido bajo el efecto combinado del aguardiente y de las armas de fuego... en efecto, después de que los europeos desembarcaron en América, los indios han ido pereciendo poco a poco al soplo de la actividad europea...
Mansedumbre e inercia, humildad y rastrera sumisión afrente al criollo, y más aún frente al europeo, son el carácter esencial de los indios americanos, y hará falta un buen lapso de tiempo para que el europeo consiga despertar en ellos un poco de dignidad. Los hemos visto, en Europa, privados de toda vida espiritual y escasamente capaces de educación, la inferioridad de estos individuos bajo todos los aspectos, inclusive el de la estatura, se reconoce fácilmente en todo... exceptuando a los rudos salvajes y los rudos patagoneses pero no a los discípulos de los jesuitas, a quienes en plena noche, una campana tenía que recordarles aún sus deberes conyugales... Las civilizaciones de México y del Perú eran meramente naturales: al acercarse al espíritu, no podían menos que desaparecer... Es este un caso particular de la ley que asigna a cada nación un momento de la historia y luego la arroja fuera de la realidad, en la nada... Los indios aborígenes no valían nada y de todas maneras tenían que desaparecer... Lo que América acontece sale de Europa; América es un anexo que ha absorbido la super abundancia de Europa”.
Guillermo Tomás Francois Raynal, un abate con tintes humanistas, a su turno expresa:
“En América los hombres son menos fuertes, menos valerosos, sin barba y sin vello. Degradados en todos los signos de la virilidad, débilmente dotados de ese sentimiento vivo y potente, de ese amor deliciosos que la fuente de todos los amores, que es el principio de todos los cariños, que es el primer instinto, el primer nudo de la sociedad, sin el cual los demás lazos ficticios carecen de fuerza y de duración “.
Sobre las mujeres, Raynal añade: “... La indiferencia para este sexo, al cual ha confiado la naturaleza el depósito de la reproducción, supone una imperfección en los órganos, una especie de infancia en los pueblos de América como la que vemos en los individuos de nuestro continente que no han llegado a la pubertad. Se trata en el otro hemisferio, de un vicio radical, cuya novedad se revela en esa especie de impotencia... echándose, desde lejos, una mirada irritada... morirán los sexos, cada uno de su lado”. “América es impúber. No es joven, sino niña, la naturaleza se ha olvidado de hacerla crecer...”

Estos tigres encarnados en el abate De Pauw, el jesuita Gilij, Raynal, que se inspiraron, se nutrieron y repitieron bajo elegantes formas literarias a los CRONISTAS, que por orden del Rey, tuvieron que MENTIR. Las CRÓNICAS, fuente única donde bebió el pensamiento europeo y, en base de ellos edificó sus teorías sobre el nuevo mundo, son una fuente de mendacidad y maldad.

Por eso el padre Fray Bartolomé de las Casas “lloraba ante tanta mentira y crimen”. En sus Crónicas “ La destrucción de las Indias”, relata:
“ En el año 1492 llegan los españoles a Huanajani, luego lo llamaron La Española, primera isla que sufrió los grandes estragos, destruyeron y despoblaron, comenzando los “cristianos” a tomar las mujeres e hijos a los naturales para servirse y para usar sus comidas no conformes con lo que le daban, el cristiano destruye en día con violencia vejaciones, comenzaron a entender los naturales que aquellos hombres no tendrían que haber venido. Los cristianos con sus caballos espadas y lanzas comienzan las matanzas y crueldades en ellos no dejaban niños ni viejos, ni mujeres preñadas ni paridas que no desbarrigaban e hacían pedazos, hacían apuestas, quién de una cuchillada abría el hombre por medio, o le cortaba la cabeza de un piquete o le descubría las intrañas.
Tomaban las criaturas de las tetas de las madres, por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las peñas. Otros daban con ellos en ríos por las espaldas, riendo y burlando; otras criaturas metían a espada con las madres juntamente, a todos cuantos delante de sí hallaban, hacían unas horcas largas, que juntasen casi los pies a la tierra, e de trece en trece , a honor y reverencia de nuestro Redentor e de los doce apóstoles, poniéndoles leña a fuego, los quemaban vivios, otros ataban o liaban todo el cuerpo de paja seca, pegándoles fuego así los quemaban. Otros, y todos los que querían tomar a vida, cortándoles ambas manos y dellas llevaban colgando, y decíanles: <<Andad con cartas>>, conviene a saber, lleva las nuevas a las gentes que estaban huidas por los montes. Comúnmente mataban a los señores y nobles desta manera: hacían unas parrillas de varas sobre horquetas y atabanlos en ellos y poníanles por debajo fuego manso para que poco a poco, dando alaridos en aquellos tormentos, desesperados, se les salian las animas. Yo vide todas las cosas arriba dichos muchas atrás infinitas. La gente se encerraba en los montes y subían a las sierras huyendo de hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias, extirpadores y capitales enemigos del linaje humano, enseñaron y amaestraron lebreles, perros bravísimos que en viendo un indio lo hacían pedazos en un credo, y mejor arremetían a el y lo comían. Estos perros hicieron grandes estragos y carnicerías, que por un cristiano que los indios matasen, habían los cristianos de matar cien indios.”
Según Fray Bartolomé de Las Casas:
“En la isla Hunajani habían cinco grupos o (Reinos) uno es Magua, el segundo Guarinoex, tercero Ciguayos, cuarto Guacanagari y el quinto Xaragua, un jefe de estos reinos Guarinoex: ofreciase este cacique a servir al rey de Castilla con hacer labranza tan grande porque no le pidiesen oro, porque decía con verdad que no lo sabían coger sus vasallos. El pago que le dieron a este rey y señor, tan bueno y tan grande, fue deshonrallo por la mujer, violándosela un capitán mal cristiano: en presencia del, este señor acordo irse y esconderse sola su persona y morir desterrado de su reino, de los cuales yo vide y conocí muchos. Este rey murió huyendo de las matanzas y crueldades de los cristianos, destruido y privado de su estado, por los montes perdidos, todos los otros señores súbditos suyus murieron en la tiranía y servidumbre. Otro rey se llamó Canoabo. A este prendieron con una gran sutileza y maldad, metieron en un navío una noche de tormentas que hundió y ahogó a los cristianos que en ellos estaban, donde murió el dicho Canoabo cargado de cadenas y grillas. En el quinto reino se llamo Xaragua , habian muchos y en gran cantidad señores nobles; y en la lindeza y hermosura de toda la gente, otro rey y señor se llamaba Behechio; tenía una hermana que se llamaba Anacaona, hicieron inmensos beneficios a los cristianos liberándolos de muchos peligros de muerte, aquí llegó el gobernador de la isla con sesenta caballos para meter dentro de una casa de paja muy grande por engaño, e metidos les mando poner fuego y los quemaron vivos, a la señora Anacaona por hacerle honra ahorcaron, tomaron a los niños para mamparallos y poniéndolos a las ancas de los caballos; venían otros españoles por detrás e pasabalo con su lanza, el niño en el suelo, le cortaban las piernas con la espada, así se acabaron tantos e tales multitudes de gentes de aquella isla, los que fueron tomados como esclavos y los mismos cristianos se hacían llevar en hamacas que son como redes, acuestas de los indios. Así usaron como bestia de carga, tenían mataduras en los hombros y espaldas, asimismo los azotes, palos, bofetadas, puñaladas mil géneros de tormentos.
A las dos islas de San Juan y Jamaica, de la isla de Cuba 1509 al cacique Hatue corrió la misma suerte. Atado a un palo decíale un religioso de San Francisco el cual nunca las había jamas aido en Cuba y si quería creer aquello que le decía que iria al cielo, donde había gloria y eterno descanso, e si no, que había de ir al infierno y padecer perpetuos tormentos y penas. El, pensando un poco, pregunto al religioso si iban cristianos al cielo, el religioso le responde que si, pero que iban los que eran buenos. Dijo luego el cacique, sin mas pensar que no quería ir allá, sino al infierno, por no estar donde estuviesen por no ver tan cruel gente. Esta es la forma y honra que Dios e nuestra fe ha ganado con los cristianos que han ido a las Indias. Asimismo quemaron a Chapera señor de los Canarios injustamente, asimismo a Albia gran señor de Quito, quemaron los pies, asimismo a Uzopanga señor de Quito, Sebastián de Benalcazar, capitán español.
Debese de notar otra regla en esto: que en todos las partes de las Indias donde han ido y pasado cristianos, siempre hicieron en los indios todas las crueldades susodichas, e matanza, e tiranías, e opresiones abominables en aquellas inocentes gentes: de la provincia de Nicaragua, de la provincia del reino de Yucatán, de la provincia de Cartagena, de la costa de las Perlas y de Paria y la isla de la Trinidad, del rio Yuyapari, del reino de Venezuela, del rio de la Plata, de los grandes reinos y grandes provincias del Perú, del Nuevo reino de Granada, reino de quito a Cozopanga, etc.

Carmelo Sardinas Ullpu, Clarisa Salinardi


Clarisa Salinardi: Secretaria de la agrupacion 
Namuntù (De Pie)
Precidida por el Profesor Luis Pincèn(Tatarañieto
Del Famoso Cacique Vicente Catrineo Pincèn.



Carta de Andres C:

Después de 72 días de navegación, el 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana divisó Tierra. Este acontecimiento cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: la unión de dos mundos
El 12 de octubre de 1492, impropiamente llamado Día de la Raza, Cristóbal Colón descubrió el Continente Americano al tocar en la Isla de Guanahaní
Lo del 12 de octubre de 1492 fue un descubrimiento y un encuentro. Antes del arribo de Cristóbal Colón ningún blanco había visto un indio, ni viceversa, si es que se rechaza la tesis de que pudieron haber venido a América otros navegantes. En todo caso fue un descubrimiento mutuo. Y al mismo tiempo un encuentro de múltiples culturas representadas por los españoles y los indígenas.
La hazaña de Cristóbal Colón no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo se aportó a España un Continente de riquezas de toda naturaleza
La expedición quedó organizada con tres carabelas, La Santa María, la Pinta y la Niña y más de 120 hombres de tripulación, en su mayoría reclutados en el Puerto de Palos entre delincuentes comunes y condenados a trabajos forzados
Colón regresó a España con la noticia de haber descubierto tierras en el océano. Llevó consigo oro, muestras de plantas y animales desconocidos en Europa y varios indígenas capturados en las islas descubierta
Recuerdo que cuando era niño , pensaba que el 12 de octubre era el día de los americanos y que Cristobal Colón, ese personaje de piel blanca y jubón de seda, era una especie de Indiana Jones. Pero me entró la duda ...
El Almirante de la Mar Océana, Virrey de las tierras del Nuevo Mundo, Adelantado y Gobernador, que no era de Génova ni de Portugal, pero tampoco de España, aparecía en la ilustración postrado de rodillas, la mirada tendida en el ancho cielo, como agradeciendo a Dios por seguir con vida tras una larga y fatigosa travesía. Aunque no tenía casco ni armadura, llevaba en una mano el pendón real y en la otra una espada con guarnición y gavilán. Detrás de él se veían las tres carabelas flotando entre el cielo y el mar, mientras en la costa de Guanahaní, que parecía un paraíso sin serpientes ni pecados, asomaban los indígenas de piel cobriza, torsos desnudos y miradas de pasmo y de temor.


Mi maestra, que tenía la nariz aguileña y los pómulos prominentes como las ñustas del imperio incaico, era la primera en transmitirnos la versión oficial de los vencedores. Nos explicaba que Cristobal Colón representaba al hombre civilizado, cuya destreza física y mental lo llevó a descubrir los misterios del océano y a encontrar pueblos que vivían en el atraso y la ignorancia. Yo la creía como el feligrés le cree al cura, sin saber que en la escuela se nos enseñaba el mito del hombre blanco, y que mi maestra, indígena por los cuatro costados, hablaba con la voz prestada de los hombres sedientos de sangre y de riquezas, pues lo que ella llamaba el "Día de la Raza", en realidad, era el día contra la raza -contra su propia raza-, aparte de que en América, desde el Canadá hasta el Cabo de Hornos, nada volvió a ser lo mismo desde aquel fatídico 12 de octubre de 1492.


La conquista fue un hecho inevitable -decía la maestra-, porque implicó la victoria de la civilización sobre la barbarie. Los hombres blancos traían consigo el adelanto: la Biblia, la pólvora, las armas de fuego, los instrumentos de navegación, la economía mercantilista, el hierro, la rueda y otros, mientras los indígenas seguían luciendo tocados de plumas en la cabeza y profesando religiones bárbaras. Pero lo que la maestra no mencionaba era el florecimiento cultural y científico de las civilizaciones precolombinas, como el hecho de que los mayas hubiesen confeccionado un calendario mucho más exacto que el de Occidente, que empleaban el sistema vigesimal en matemáticas y usaban una escritura similar a los jeroglíficos egipcios, que en el incario construyeron terrazas y canales para la producción agrícola, que practicaban la trepanación de cráneos y tenían un sistema social que respetaba la comunidad colectiva de la tierra y donde todos los miembros de la comunidad colaboraban en la construcción de obras públicas. En síntesis, la maestra no hablaba de lo que los pueblos precolombinos fueron capaces, sino sólo de lo que no fueron capaces.


Cada 12 de octubre, al celebrar el "Día de la Raza" en un acto cívico, el director de la escuela nos recordaba que en las naves de Cristobal Colón y en las alforjas de los conquistadores llegó "el pluralismo político, la libertad y la protección que se prodigó a los indígenas". Pero nadie nos recordaba que en esas mismas naves llegaron enfermedades mortales, y que en esas mismas alforjas, en las cuales trajeron la santa Inquisición, el crimen y el terror, se robaron el oro y la plata que fueron a dar en las arcas de los empresarios de Génova y Amberes, y que financió en Europa el barroco esplendor de las monarquías y el decisivo despegue del mercantilismo occidental.


El director nos hablaba con admiración de la gesta de Cristobal Colón y de la fe cristiana que nos inculcaron los conquistadores. Pero nadie decía una palabra sobre las depredaciones y el arrasador genocidio cometido contra los indígenas; sobre las nuevas creencias y costumbres impuestas a sangre y fuego; y, lo que es más importante, sobre la marginación social y racial de indígenas y negros en las nuevas colonias, donde los criollos se convirtieron en los amos y señores de las tierras conquistadas, con derecho a gozar de ventajas y privilegios sociales y económicos, pero también con derecho a ser la clase dirigente; una suerte de supremacía del hombre blanco que, desde el 12 de octubre de 1492, se refleja en el racismo latente que habita en el subconsciente colectivo de América, donde no pocos indígenas y negros cambian de identidad: cambian de lengua, cambian de nombre y cambian de vestimenta, aunque el negro vestido de seda, negro se queda, y el indígena, así tenga el título de doctor y el apellido de europeo, sigue siendo indígena hasta la médula de los huesos.


Cuando terminé la escuela, comprendí que la verdad y la mentira de una misma historia dependía de la voz que la contaba, pues cuando empecé a leer la versión de los vencidos, de los de abajo, me di cuenta que el arribo de los europeos a tierras americanas fue una gesta sangrienta y que la religión cristiana, nacida como un instrumento de lucha a favor de los oprimidos, se convirtió en un instrumento opresor durante la conquista, que el llamado "descubrimiento de Colón" implicó el exterminio de vastas civilizaciones y que el 12 de octubre no era una fecha para celebrar sino para reflexionar.


Con todo, mi maestra nos enseñó el autodesprecio, como quien enseña a diferenciar lo blanco de lo negro, porque en sus lecciones hablaba peyorativamente del indígena -quizás con más crueldad que Pizarro y Cortés, y con menos compasión que Bartolomé de Las Casas y Vitoria- y porque los conocimientos que ella nos transmitía de los libros oficiales de historia no correspondía a la versión de los vencidos sino de los vencedores.


Desde entonces han pasado varios años, yo dejé de ser niño y ella dejó de existir. Pero lo que no puedo ya aceptar es el hecho de que se siga celebrando el 12 de octubre como el "Día de la Raza", a pesar de que nosotros, los mestizos de América, así nos veamos la cara en los espejos de Europa, no dejaremos de ser los hijos bastardos de la conquista, del despojo y la violación,
Ahora bien, si aún nos queda un poco de sangre en la cara, tengamos el coraje de reconocer que lo único que heredamos en más de medio milenio de rapiña y colonización, es la vergüenza de ser lo que somos, esa pirámide social donde lo oscuro está en la base y lo claro en la cúspide, y donde el color de la piel y el apellido siguen siendo algunos de los factores que determinan la posición tanto social como económica del hombre americano.

deseo es reiterar "en paz" su rechazo al Día de la Raza, pues para los pueblos originarios se trata de un momento de reflexión y mucha tristeza, considerando que a partir del 12 de octubre de 1492 comenzaron a perder su identidad, tierras y futuro.



Estas propuestas nos conducen a una dimensión y un desafío aún más importante: la construcción de un Estado y de una sociedad plurinacional. ¿Cómo construir ese Estado que pueda respetar a culturas diferentes sin necesidad de imposición y dominio? ¿Cómo lograr que nuestras sociedades puedan reconocerse en su identidad y dejen de vivir de espaldas? ¿Cómo edificar una sociedad sin racismo, sin intolerancias, sin prepotencias, sin autoritarismos? ¿Cómo aceptar esas profundas diferencias culturales en condiciones de equidad, respeto y tolerancia?

Andres C.


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